Persecución religiosa
Los peregrinos eran puritanos ingleses que sufrían persecución por sus creencias. La Iglesia de Inglaterra era la religión oficial y los puritanos, considerados disidentes, eran castigados con encarcelamiento, multas e incluso la muerte.
Dificultades económicas
En el siglo XVII Inglaterra atravesaba una crisis económica; muchos campesinos y artesanos no lograban subsistir. Los peregrinos vieron en América una oportunidad de mejorar su situación material.
Opresión política
Sentían que la monarquía y la aristocracia concentraban demasiado poder, mientras que los ciudadanos comunes tenían escasa participación en el gobierno.
Deseo de libertad religiosa
Su objetivo principal era fundar una colonia donde pudieran practicar su fe sin temor a la persecución.
Por todas estas razones, los peregrinos abandonaron Inglaterra y cruzaron el Atlántico en busca de un nuevo hogar.