Historia de Europa

Tipos de prostitutas en la antigua Sumeria

En la antigua Sumeria el sexo se vivía con gran desenfado. La diosa más importante del panteón sumerio era Inanna (más tarde Ishtar), diosa del amor, la sexualidad, la guerra y, curiosamente, protectora de las prostitutas.

Lejos de la visión moderna de la prostitución como esclavitud o humillación, en Sumer los prostitutos gozaban de prestigio y ocupaban una posición social reconocida. Era un oficio más, pero considerado esencial porque Inanna, la propia diosa, se relacionaba sexualmente con la humanidad.

Tipos de prostitutas en la antigua Sumeria

Inanna según el artista Luis Royo.

Clasificación de las prostitutas sumerias

Los nombres y funciones variaron según la época y la ciudad, pero se pueden distinguir, en orden creciente de importancia, los siguientes grupos:

1. Prostitutas comunes

Las más bajas eran las esclavas de la cerveza y otras mujeres que atendían a clientes en puertos y entradas de la ciudad. Eran respetadas como cualquier otro trabajador, aunque las esclavas de la cerveza eran despreciadas por su condición de esclavas, no por su actividad sexual.

2. Shamhatum

Jóvenes elegantes que ejercían una prostitución de alto nivel, similar a las escort actuales. Poseían cultura y, en ocasiones, colaboraban con los templos ofreciendo servicios gratuitos a los fieles a cambio de mayor reconocimiento social.

3. Kulmashitum

Priestisas sagradas o hierodulas de bajo rango. Muchas eran viudas o huérfanas que encontraban refugio en los templos de Inanna, escapando del hambre y obteniendo cierto prestigio. Solo aceptaban a hombres sin defectos físicos.

4. Kezertum

Otra categoría de hierodulas, distinguidas por su pelo rizado y largo, a veces descrito como trenzas o dreadlocks. Se cree que actuaban en la calle, asistiendo a prostitutas seculares y vigilando pequeños altares de barrio.

5. Assinum

Hombres que se vestían y se maquillaban como mujeres, es decir, transvestidos. La homosexualidad era tolerada en Sumer, aunque con cierto humor y ridículo; el lesbianismo, sin embargo, rara vez se mencionaba.

6. Ishtaritum (mujeres) y Ishtarium (hombres)

Clero sagrado de alto nivel. Solo mantenían relaciones sexuales con personas ricas y poderosas. Algunas, como la Nin‑Dingir (señora‑diosa), se acostaban con reyes o gobernadores, pues se creía que transmitían el poder divino al soberano mediante el acto sexual.

Aspectos religiosos y sociales

Cuando una hierodula se unía a uno de sus fieles, se consideraba que la propia diosa Inanna lo hacía a través de ella, una especie de transubstanciación sexual. Así, la prostitución sagrada se entendía como un acto de compasión divina. No se ofendía a los esposos, pues el encuentro con una Ishtarium o una Kezertu era visto como algo normal e incluso motivo de orgullo si el compañero pertenecía a una categoría alta.

Las transacciones incluían una remuneración para la hierodula, destinada al mantenimiento del templo. En Sumer, los templos eran gestionados por las propias sacerdotisas, lo que otorgaba a estas mujeres una notable autonomía económica y social.

Declive de la prostitución sagrada

Con el paso del tiempo, la sociedad sumeria se volvió más patriarcal. En la época babilónica, las sacerdotisas perdieron su autoridad y fueron relegadas a meros objetos sexuales bajo el control masculino. Como señaló un historiador:

«Cuando los hombres comenzaron a dirigir la sexualidad de las mujeres, la prostitución pasó de ser un acto sagrado a convertirse en una vulgar y terrible esclavitud sexual».

Contribución de Joshua BedwyR, autor de In a Dark Blue World.