La vida cotidiana en la Commonwealth sarmática del siglo XVII estaba llena de contradicciones. El exceso y la ostentación convivían con la avaricia, el esplendor de los palacios se mezclaba con la constante amenaza de la guerra. Un noble podía ocupar un trono o ser engañado por una mujer. En la Polonia del siglo XVII, nada era evidente.
Como siempre, los 10 ítems de esta lista se basan en los artículos que publicamos. En esta ocasión queremos mostrar lo fascinante y a la vez contradictorio que resultaba la vida en la República de Polonia del siglo XVII. Puedes encontrar más textos sobre modernidad aquí.
10. Tenían una gran aversión a la procreación
En la sociedad del siglo XVII se valoraba a la mujer fértil, pues muchos hijos se consideraban una señal de "gracia divina". Sin embargo, en la intimidad familiar la realidad era distinta: una gran prole significaba fragmentación de la herencia, menor nivel de vida y pérdida de prestigio para la familia noble.
El laurel, hoy usado como especia, era una de las plantas más empleadas para provocar abortos y menstruaciones. En un miniaturizado herbarium de Georg Andreas Helwing (principios del siglo XVIII) se muestra cómo la daphne se transforma en laurel (Biblioteca Nacional, dominio público).
Las mujeres sarmáticas conocían varios métodos para evitar embarazos no deseados, entre ellos la aplicación de testículos de hurón vivos sobre el abdomen. Más de cien plantas eran consideradas abortivas, entre ellas laurel, limonero, rosa blanca y roja.
También se utilizaban ruda y bulbos de lirio, pulverizados y mezclados con castóreo (secreción de las glándulas de la piel del castor). Otro remedio probado era la infusión de semillas de zanahoria silvestre tomada por la mañana. Incluso existía un mercado clandestino de abortos (leer más).
9. El revólver de los reyes y los huevos revueltos
Jakub Sobieski, padre del futuro rey Juan III Sobieski, estaba en Francia a los veinte años cuando presenció, por accidente, el asesinato del rey Enrique IV de Borbón. El suceso le causó una gran conmoción y, además, los parisinos sospecharon de él y sus acompañantes.
El asesino fue François Ravalliac, pero la población de París creyó erróneamente que los polacos habían planeado el ataque. El abad de Saint‑Genoveva pidió a Sobieski que guardara sus pertenencias mientras la ciudad se sumía en tumultos, saqueos y combates callejeros.
Tras la ejecución, los parisinos recogieron partes del cuerpo de Ravalliac como reliquias. El anfitrión de la casa donde se alojaban los polacos añadió un trozo del cuerpo del asesino a los huevos revueltos y los ofreció a los invitados. Los nobles, indignados, le escupieron en los ojos (más detalles).
8. Más ricos que el propio rey
Se suele pensar que el monarca es la persona más adinerada del Estado, pero los sarmáticos demostraron que no siempre era así. Janusz Ostrogski, por ejemplo, era mucho más rico que el rey Juan II Vasa.
El monumento a Janusz y su esposa Zuzanna, elaborado en mármol negro y rojo y alabastro amarillo, muestra el esplendor familiar. Ostrogski podía mantener un ejército privado de 20 000 soldados, varias veces mayor que el ejército permanente del rey.
Al morir en 1620, su fortuna equivalía a casi dos años de presupuesto estatal. Su padre, Wasyl Konstanty Ostrogski, poseía 1 300 aldeas, 100 ciudades y castillos a principios del siglo XVII, cerca de un millón de hectáreas y miles de siervos, además de vajilla de plata y oro (más información).
7. De rebelde a rey
Juan III Sobieski es recordado como gran líder y héroe, pero en 1672 intentó derrocar al rey electo Miguel Korybut Wiśniowiecki, a quien despreciaba.
Sobieski no dudó en acusar al rey de libertinaje, violencia contra su esposa y supuestas inclinaciones pedófilas. Tras la elección, se alió con los descontentos que apoyaban al francés Conde de Condeus. En 1672 lanzaron una revuelta, enviaron tropas a Varsovia y acusaron a Korybut de codicia, falta de vergüenza, maltrato a la reina y de "jugar con niños".
El plan fracasó cuando el Conde de Condeus murió repentinamente, lo que abrió el camino para que Sobieski fuera coronado rey. La tentativa de derrocar al monarca quedó en el olvido histórico (ver más).
6. El arsenal venenoso en los conflictos matrimoniales
Algunas nobles preferían la viudez por motivos económicos y de prestigio, evitando el escándalo del divorcio. Para ello recurrían a especialistas en venenos.
Se ofrecían plantas como datura, acónito y belladona. El arsénico, vendido como veneno para ratones, era barato y mortal en pequeñas dosis, simulando enfermedades.
Sin embargo, el método era arriesgado. En 1624, Agnieszka Klimuntowiczowa intentó en Lviv usar sustancias tóxicas para quedar viuda y fue ejecutada (más detalles).
5. El arma del amor en la política
Ludwika María Gonzaga, esposa de Juan IV Vasa, utilizó el encanto femenino para influir en la nobleza. Trajo a la corte mujeres francesas, consideradas referentes de moda.
La reina organizaba matrimonios estratégicos; cada boda servía a sus intereses. Por ejemplo, Klara de Mailly, de carácter fuerte, casó a su esposo Krzysztof Zygmunt Pac con la corte, creando lazos irrompibles (leer más).
4. ¿Quién es la verdadera madre?
Después de su matrimonio por procura con Juan IV Vasa, Ludwika María llevó a Varsovia a su ahijada de pocos años, María Kazimiera d'Arquien, alegando ayudar a sus padres.
Los chismes empezaron a circular: se rumoraba que María era hija ilegítima de Ludwika y del marqués Henryk d'Effiat, su único amor verdadero. También se atribuía la paternidad al príncipe Condeusz, pariente de Luis XIV. El rey, sin embargo, no se interesó; lo que le importaba era la considerable dote francesa que podía transformar en tropas y sobornos (más información).
3. Obstaculizar a los príncipes
Los hijos de los reyes debían recibir una educación privilegiada, pero los sarmáticos impusieron una serie de prohibiciones que los dejaron sin poder.
Los príncipes no podían ocupar cargos públicos, sentarse en el Senado ni poseer bienes hereditarios. Además, necesitaban permiso del Sejm para viajar al extranjero; si lo intentaban, eran arrestados y humillados por diputados y cardenales. Sus oportunidades quedaban limitadas a servir a la Iglesia o al ejército, siempre bajo el control de la nobleza (ver más).
2. Un rumor que destruyó la fama de un gran comandante
En 1648, durante la mayor rebelión cosaca del Commonwealth, el Gran Hetman de la Corona, Mikołaj Potocki, perdió la batalla de Korsuń. La historiografía lo retrata como un alcohólico irresponsable.
Sin embargo, la mayoría de las fuentes provienen de diarios de testigos indirectos, como el de Joachim Jerlicz, que reproducía rumores. Otros autores, como Bogusław Maskiewicz, ignoraron que la derrota se debió a la gota del Hetman, no al alcohol. Los relatos de los soldados no mencionan comportamiento borracho (más detalles).
1. Engañados por la viuda alegre
El juramento matrimonial y llamar "madre" a la futura suegra suele ser señal de compromiso, pero no para Ludwika Karolina Radziwiłłówna, heredera de una enorme fortuna y objetivo matrimonial de la familia Sobieski.
Ludwika quedó viuda rápidamente y estuvo a punto de casarse con el primogénito de Juan III. Sin embargo, el hermano del emperador, Karol Filip Neuburski, la tomó por sorpresa: en cuatro días de encuentro la llevó al altar y, al día siguiente, envió una carta tierna a Jakub Sobieski. La familia Sobieski se enfureció, pero el manejo de los bienes de Ludwika pasó a manos de los Sapieha, los mayores enemigos del rey en Lituania (más información).