Hoy en día, gracias a refrigeradores portátiles y cajas isotérmicas, mantener la cadena de frío y transportar vacunas es una tarea sencilla. Hace dos siglos, la situación era totalmente diferente.
El descubrimiento de Edward Jenner
Al médico inglés Edward Jenner le debemos el descubrimiento de la vacuna contra la viruela, y, por extensión, el origen de la vacunación moderna. Jenner observó que las personas que habían contraído la viruela bovina —una enfermedad que en humanos solo produce lesiones pustulosas— mostraban resistencia a la viruela humana. Decidió, a riesgo de su propia reputación, extraer pus de una pústula en la mano de Sarah Nelmes, una lechera que había contraído la viruela bovina al ordeñar, e inocular a un niño de ocho años, James Phipps, que nunca había padecido la enfermedad. El niño desarrolló una forma leve que desapareció sin complicaciones. En 1796 se confirmó el primer éxito de la vacunación.

La Expedición Real Filantrópica de Balmis
El rey español Carlos IV organizó y financió la Expedición Real Filantrópica —también conocida como la Expedición Balmis por el médico Francisco Javier Balmis— con el objetivo de llevar la vacuna contra la viruela a América. El desafío era enorme: ¿cómo transportar la vacuna en un viaje de dos meses sin los medios de conservación modernos?
El método de los “niños vacunadores”
La única forma de mantener viva la vacuna era trasladarla mediante personas inoculadas. Se eligieron niños huérfanos que se encontraban en hospicios estatales; los adultos podían inmunizarse sin desarrollar las pústulas necesarias para extraer el virus. Se calculó que veinte niños serían suficientes para cruzar el Atlántico. La expedición zarpó el 30 de noviembre de 1803.
El primer niño era inoculado con el virus; al no ser inmune, desarrollaba la enfermedad y las pústulas necesarias. Antes de que sanara, se extraía el pus y se inoculaba al siguiente niño, repitiendo el proceso sucesivamente hasta llegar a América.
Gracias a estos niños vacunadores, la vacuna llegó a América, salvando innumerables vidas.
Fuentes: Wikipedia, Revistas Científicas de la Universidad Complutense.