Historia de Europa

¿Robinson Crusoe encalló en… una isla bajo dominio polaco?

Vi huesos cruzados, calaveras y manos sin morder, con dedos sangrantes – describió el aterrorizado héroe del libro de Daniel Defoe, un náufrago perdido en una isla exótica. Pensó que podría enfrentarse a una horda salvaje hambrienta de carne humana, pero no esperaba encontrarse con… colonizadores del mar Báltico. ¡Y tal vez tuvo la oportunidad de hacerlo!

Se suele atribuir la famosa novela The Life and Strange Surprizing Adventures of Robinson Crusoe (1719) a las peripecias del marinero Alexander Selkirk, quien pasó cuatro años solo en la isla Juan Fernández, hoy llamada Isla Robinson Crusoe, frente a la costa chilena. Sin embargo, esa no es la única, ni quizá la más convincente, interpretación.

En su reciente obra Crusoe, la investigadora estadounidense Katherine Frank señala que Defoe también pudo haberse inspirado en el esclavista Robert Knox, enviado a una remota zona de Ceilán. Knox volvió a Inglaterra en 1680 y publicó sus memorias, que Defoe seguramente conoció.

¿Robinson Crusoe encalló en… una isla bajo dominio polaco?

La ilustración muestra a un escocés náufrago leyendo la Biblia en una choza construida por él mismo (dominio público).

Lo importante para nuestro argumento es que Defoe sitúa a su Robinson no cerca de Chile ni en Ceilán, sino entre la desembocadura del río Orinoco y Trinidad, el lugar donde, según el libro, el barco de Crusoe se estrelló. La descripción del territorio encaja como anillo de boda con la isla de Tobago.

Un asunto del rey Jan Kazimierz

Defoe pudo haber conocido Tobago gracias al panfleto inglés del capitán John Poyntz, The present prospect of the famous and fertile island of Tobago (1683), que animaba a colonizar esa remota porción de 420 km².

Sin embargo, el escritor engañó: en 1659, año en que Crusoe supuestamente llega a Tobago, la isla no estaba desierta. Como escribe Michael Morys‑Twarowski en Polskie Imperium. All countries conquered by the Republic of Poland, allí ya existía el fuerte Jacob en la colina. Si los soldados hubieran prestado un mapa al inglés, habría pensado: «Estoy en la Mancomunidad».

¿Cómo es posible? Porque en el siglo XVII la Courland (un principado que hoy forma parte de Letonia) intentó colonizar Tobago bajo la protección del rey polaco Jan Kazimierz, señorío feudal del rey de Polonia‑Lituania.

¿Robinson Crusoe encalló en… una isla bajo dominio polaco?

El ingenioso Robinson habría sido muy útil para los kurleses, que empleaban colonos de distintas nacionalidades. Pero la vida en la isla no era nada fácil.

En las garras de los caníbales

Las tribus caribeñas que habitaban la zona no estaban dispuestas a ceder su tierra a los europeos y, además, estaban en constante conflicto entre sí. El amigo de Robinson, el indio viernes, huye de caníbales que pretenden sacrificarlo. No es una invención del autor: el Caribe era conocido por sus ritos caníbales, y la semejanza entre «carib» y «cannibal» no es casual.

Durante los enfrentamientos entre nativos y colonizadores en Tobago, se intercambiaron mosquetes, cuchillos y, según el propio Robinson, «dientes». «Me giré para enfrentar a los perseguidores y, cuando uno pasó corriendo, le aplasté el cráneo con el cañón; temía disparar y asustar a la multitud con el ruido», relata el personaje.

¿Robinson Crusoe encalló en… una isla bajo dominio polaco?

Esta reflexión surge del libro de Michael Morys‑Twarowski mencionado antes.

Zombie cucumber

Revueltas de esclavos, enfrentamientos con tribus caribeñas, magia y canibalismo crean el caldo de cultivo perfecto para la creencia en los «zombies». Los chamanes locales utilizaban la planta Datura stramonium, conocida como «pepino zombie», para producir estados de letargo, pérdida de voluntad y memoria. Según estudios afro‑caribeños, estas preparaciones podían convertir a una persona en un «muerto viviente» obediente.

¿Robinson Crusoe encalló en… una isla bajo dominio polaco?

Si los colonos kurleses hubieran sido envenenados con datura, sus rostros habrían adoptado expresiones extrañas, incapaces de actuar, tal como ocurrió con soldados británicos durante la rebelión de Bacon en 1676.

Soldados indefensos

Los kurleses bajo los efectos del «pepino zombie» habrían quedado inútiles y desorientados, sin necesidad de que Robinson les disparara. Bastaría esperar a que el efecto pasara para retomar la vida normal en la colonia.

¿Robinson Crusoe encalló en… una isla bajo dominio polaco?

Al final, Courland abandonó Tobago ante los conflictos con otras potencias europeas, los enfrentamientos con los indígenas y la escasez de recursos. Por eso pocos asocian a Robinson Crusoe con la Tobago “polaca”.