Política de apaciguamiento
La política de apaciguamiento se basó en la creencia de que satisfacer las demandas razonables de Alemania garantizaría la paz en Europa.
Esta estrategia fue adoptada por los gobiernos británico y francés durante la década de 1930, con el objetivo de evitar un conflicto armado con el régimen nazi.
Sin embargo, la política resultó infructuosa: Alemania continuó expandiendo sus pretensiones territoriales y, en 1939, invadió Polonia, desencadenando la Segunda Guerra Mundial.