La Guerra de 1870 enfrentó a Francia y a la Prusia aliada contra una coalición de estados alemanes, desde julio de 1870 hasta enero de 1871. El conflicto se originó en un incidente diplomático sobre la sucesión al trono español; el astuto canciller Bismarck atrapó a Napoleón III con el famoso telegrama de Ems. Mal preparada, la guerra se convirtió en un desastre para Francia, que perdió Alsacia‑Lorena y vio proclamado el Imperio Alemán en el Salón de los Espejos de Versalles el 18 de enero de 1871.
Orígenes de la guerra franco‑prusiana
En la década de 1860 surgió en Prusia un fuerte sentimiento francófobo. En 1867 el conde von Moltke abogó por una guerra preventiva para «exterminar al enemigo hereditario». Para el canciller Otto von Bismarck, el conflicto ofrecía dos ventajas: convencer a los últimos estados reacios (Württemberg, Baviera) de la necesidad de la unidad alemana y, al mismo tiempo, debilitar la potencia francesa en Europa.
La población francesa rechazaba la guerra, pero el emperador Napoleón III buscaba recuperar el prestigio perdido tras la derrota prusiana sobre Austria en la batalla de Sadowa (julio de 1866) y la creciente amenaza del nacionalismo alemán.
La trampa del telegrama de Ems
El detonante fue la candidatura del príncipe Leopoldo de Hohenzollern‑Sigmaringen, primo del rey Guillermo I de Prusia, al trono español, vacío tras la revolución de 1868. Francia temía una alianza prusso‑española y amenazó con ir a la guerra si la candidatura no se retiraba. El embajador francés, el conde Benedetti, viajó a Ems para solicitar a Guillermo I que ordenara el retiro. El rey accedió y el padre de Leopoldo, el príncipe Carlos‑Antonio, aceptó la retirada.
Sin embargo, Napoleón III no quedó satisfecho y exigió una disculpa personal de Guillermo I. El 13 de julio de 1870, durante la entrevista con Benedetti, el rey rechazó la petición, generando el llamado «telegrama de Ems». Bismarck publicó una versión abreviada y provocadora del telegrama, avivando la tensión y asegurando la entrada de Prusia en la guerra, mientras los demás estados alemanes se alineaban con él.
El desarrollo del conflicto y el desastre para el Segundo Imperio
Tras el telegrama, Francia declaró la guerra el 19 de julio de 1870. Los franceses, dirigidos por oficiales más aventureros que estrategas, se mostraron desorganizados frente a un ejército prusiano superior en número (1,200,000 contra 900,000) y en táctica. En los seis meses de conflicto, los franceses fueron derrotados en prácticamente todas las batallas, la mayoría en territorio francés, como la de Reichshoffen (6 de agosto).
La derrota más rotunda fue la de Sedan (31 de agosto‑1.º de septiembre de 1870). A pesar de la efectividad del fusil Chassepot y del valor de las tropas, los prusianos y bávaros, comandados por el general Von Moltke, vencieron. Napoleón III fue capturado el 2 de septiembre y, dos días después, el 4 de septiembre, se proclamó la Tercera República, convirtiendo la guerra imperial en una guerra republicana.
El conflicto continuó: París fue sitiada en octubre, Gambetta escapó en globo para reclutar un ejército en las provincias y logró una victoria en Coulmiers (9 de noviembre). Sin embargo, la capitulación del general Bazaine en Metz favoreció a los alemanes, que avanzaron hacia la capital.
Consecuencias de la guerra de 1870
La presión alemana abrió la puerta a París y la guerra se prolongó hasta el 28 de enero de 1871, cuando Francia aceptó la derrota y firmó un armisticio. El tratado de Frankfurt, ratificado el 10 de mayo de 1871, obligó a Francia a ceder Alsacia y gran parte de Lorena (excepto Belfort), pagar una indemnización de 5 mil millones de francos de oro y permitir el desfile de tropas alemanas por los Campos Elíseos.
La derrota marcó el fin del Segundo Imperio y el sueño napoleónico de hegemonía europea. El rey Guillermo I de Prusia se proclamó emperador de Alemania, completando la unificación política de los estados alemanes. La guerra avivó los nacionalismos y sembró en Francia un sentimiento de revancha que, entre otras causas, contribuiría al estallido de la Primera Guerra Mundial.
Bibliografía
LECAILLON, Jean‑François. Los franceses y la guerra de 1870. París, 2004.
MILZA, Pierre. El año terrible: septiembre de 1870 – marzo de 1871. Perrin, París, 2009.
ROTH, François. La guerra de 1870. Fayard, París, 1990.