Armisticio de 1918
El armisticio que puso fin a los combates entre los Aliados y Alemania en la Primera Guerra Mundial se firmó a las 5 a.m. del 11 de noviembre de 1918, en un vagón situado en una vía auxiliar del bosque de Compiègne (Rethondes, Francia). Participaron el comandante en jefe de los Aliados, el mariscal francés Ferdinand Foch, y el político alemán Matthias Erzberger. El acuerdo no entró en vigor hasta las 11 a.m., lo que dejó seis horas decisivas que marcarían la historia.

Armisticio de 1940
Tras la derrota de Francia en 1940, el 22 de junio los alemanes y los franceses firmaron un nuevo armisticio que dividió el país: una zona de ocupación alemana al norte y oeste, una pequeña zona italiana al sureste y una zona libre al sur. Adolf Hitler exigió que la firma tuviera lugar en el mismo bosque de Compiègne y, más aún, dentro del mismo vagón utilizado en 1918. Ese vagón, perteneciente a la Compagnie des Wagons‑Lits y conservado en un museo desde 1927, fue retirado, trasladado a la explanada donde los franceses firmaron y puesto a disposición de los oficiales alemanes para que la humillación se repitiera.

Después de la firma, el vagón fue llevado a Berlín, donde se exhibió como símbolo de la supuesta recuperación alemana. En 1945, con la llegada de las tropas aliadas, el vagón fue trasladado a la ciudad de Ohrdruf, donde la SS lo quemó para evitar que cayera en manos del enemigo.

Así, el mismo vagón que había presenciado la rendición alemana en 1918 volvió a ser usado como herramienta de propaganda y venganza por parte de Hitler en 1940.