Durante la Segunda Guerra Mundial, la ocupación nazi de Kiev se acompañó de una estrategia de propaganda que utilizó el fútbol para intentar demostrar la supremacía ario. En medio del hambre provocada por el Holodomor y de la brutal represión, surgió el FC Start, formado en su mayoría por jugadores del Dynamo de Kiev que, tras la ocupación, trabajaban en una panadería.
El primer encuentro
El 6 de agosto de 1942, el FC Start se enfrentó a un equipo de pilotos de la Luftwaffe. Lo que los alemanes esperaban como una exhibición de superioridad se convirtió en una humillación: los ucranianos ganaron 5-1. La victoria avivó la esperanza de la población y enfureció a las autoridades nazis.
La revancha organizada por los SS
Tres días después se programó una revancha. Los nazis reclutaron a sus mejores futbolistas, nombraron a un árbitro de las SS y, antes del partido, advirtieron a los jugadores alemanes de las “consecuencias” de una posible derrota. El estadio fue tomado por la SS para controlar la euforia del público.
Al iniciar el juego, ambos equipos realizaron el saludo nazi; los ucranianos, sin embargo, colocaron las manos sobre el pecho y gritaron “¡Viva el deporte!”. A pesar del arbitraje parcial, al descanso el FC Start lideraba 3-1. Durante el intermedio, un oficial de la SS les recordó que, si ganaban, sus vidas estarían en riesgo. Los jugadores decidieron seguir luchando con el balón y, al término del segundo tiempo, lograron una victoria de 5-3. La multitud estalló en júbilo, pero la SS pronto puso fin a la celebración.
Represalias y martirio
Pocos días después, la Gestapo arrestó a los once futbolistas del FC Start, los llevó al cuartel de la policía secreta en la calle Korolenko y los sometió a torturas e interrogatorios. Finalmente fueron enviados al campo de exterminio de Babi Yar. Según los testimonios, tres de ellos fueron ejecutados en el acto: el portero y capitán Nikolai Trusevich, el delantero Alexei Klimenko y Ivan Kuzmenko. Se dice que las últimas palabras de Trusevich fueron "El deporte rojo nunca morirá".
En 1971 se erigió un monumento escultórico en el estadio Zenit de Kiev en honor a estos héroes.
