Historia antigua

Hellanódicos: organizadores y jueces de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad

El origen mítico de los Yámidas

La leyenda cuenta que Evadne, hija de Poseidón, tuvo un hijo con Apolo del que sintió vergüenza y lo abandonó. El niño sobrevivió gracias a dos serpientes que le daban miel, y al ser encontrado entre violetas recibió el nombre de Yamo.

Ya adulto, Yamo se sumergió en el río Alfaio e invocó a su padre Apolo, quien le ordenó ir a Olimpia y le concedió el don de la profecía. En Elis, donde se ubica la antigua Olimpia, Yamo fundó una dinastía de sacerdotes adivinos conocidos como los Yámidas.

Los Yámidas y su papel en los Juegos

Los Yámidas eran tan solicitados por sus habilidades adivinatorias que otras ciudades griegas los reclutaban a cambio de generosos emolumentos. Desde la 50ª Olimpiada (580 a.C.) uno de los dos jueces encargados de organizar los Juegos fue elegido entre ellos y recibía el título de agonothetai (organizadores).

Hellanódicos: organizadores y jueces de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad

Alrededor de 180 años después, en la 95ª Olimpiada (400 a.C.), el número de organizadores aumentó a nueve y pasaron a llamarse Hellanódicos (literalmente “jueces de los griegos”), término que perduró en las sucesivas ediciones.

Funciones de los hellanódicos

Los hellanódicos (Ἑλλανοδίκαι, Hellanodikai) no solo organizaban los Juegos, sino que también velaban por el cumplimiento de las normas y garantizaban el máximo nivel competitivo.

Hellanódicos: organizadores y jueces de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad

Seleccionados entre los habitantes de Elis, la principal ciudad del territorio donde se encontraba el santuario olímpico, los hellanódicos residían durante los diez meses previos a la celebración en un edificio cercano a los gimnasios, llamado hellanodicéo. Según Pausanias, este se situaba "más alto que la tumba de Aquiles".

Allí, los nomophylakes (guardianes de la ley) les instruían sobre las reglas de cada disciplina para que pudieran ejercer sus funciones con precisión.

De organizadores a árbitros

Aunque inicialmente podían competir en los Juegos, a partir de la 102ª Olimpiada (≈ 372 a.C.) Pausanias indica que se prohibió su participación como atletas.

Hellanódicos: organizadores y jueces de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad

En el último mes antes del inicio, los hellanódicos elegían a los atletas que competirían, evaluando fuerza, resistencia, velocidad, conducta, carácter y moralidad, y verificando que fueran auténticos griegos (caso de Alejandro I de Macedonia, c. 500 a.C.).

Hellanódicos: organizadores y jueces de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad

Los seleccionados se inscribían en el leukoma, la lista de participantes, y dos días antes de la apertura marchaban en procesión desde Elis hasta Olimpia bajo la dirección de los hellanódicos. En la ceremonia de apertura regresaban en procesión al estadio, ingresando por una puerta oculta, probablemente un túnel en la esquina noroeste.

Hellanódicos: organizadores y jueces de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad

Vestidos con túnicas púrpuras, se sentaban en una plataforma al sur del estadio. Tres hellanódicos supervisaban el pentatlón, tres las pruebas ecuestres y los tres restantes el resto de disciplinas; el más antiguo actuaba como supervisor general. Entregaban coronas y palmas a los vencedores, salvo en caso de empate, cuando las coronas se ofrecían a Zeus.

Control y controversias

Si un hellanódico cometía un error deliberado, los atletas podían recurrir al consejo olímpico. Este órgano no podía revocar sus decisiones, pero sí sancionaba a los jueces cuando era necesario.

Hay varios episodios polémicos. Pausanias relata que, en una carrera, dos hellanódicos declararon ganador a Eupolemus de Elis, mientras que el tercero favoreció a León de Ámbracia. León apeló al consejo olímpico, que castigó a los dos hellanódicos y confirmó su victoria.

Hellanódicos: organizadores y jueces de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad

El escándalo más famoso ocurrió en el 67 d.C., cuando se dice que los hellanódicos aceptaron un millón de sestercios de Nerón para permitirle competir y ganar seis pruebas. Según Pausanias, esas Olimpiadas son las únicas que aparecen omitidas en los anales.

Legado

Durante más de mil años (776 a.C.‑393 d.C.) los hellanódicos cumplieron su misión de organizar y velar por el cumplimiento de las normas. Go­zaron de gran respeto entre los griegos y eran reconocidos por su imparcialidad, a pesar de que, como ciudadanos comunes, también podían competir. Su selección se realizaba mediante sorteo, lo que reforzaba la percepción de justicia.


Fuentes

Descripciones de Grecia (Pausanias) / Historia (Heródoto) / "Onward to the Olympics: Historical Perspectives on the Olympic Games" (Gerald P. Schaus, Stephen R. Wenn, eds.) / "Ancient Olympics" / "A Companion to Sport and Spectacle in Greek and Roman Antiquity" (Paul Christesen, Donald G. Kyle) / Wikipedia.