¿Qué es el linotórax?
El linotórax era una coraza de pecho construida a base de lino, utilizada por los hoplitas griegos como alternativa más ligera al pesado bronce. Su nombre proviene del griego linon (lino) y thorax (torso). Aunque la imagen más difundida del guerrero clásico muestra una armadura de bronce, la realidad era mucho más diversa: desde la armadura micénica de placas de bronce hasta la ausencia total de protección corporal en siglos posteriores.
Construcción y materiales
El linotórax consistía en entre diez y doce capas de lino impregnadas con un aglutinante natural. Los estudiosos debaten si este aglutinante era de origen animal (como queratina de pezuña) o vegetal (resina). Otros investigadores proponen que, para evitar que la unión se desintegrara con la humedad, se empleó cuero endurecido, o que las capas se superponían sin pegarse, formando una especie de gambesón similar al utilizado en la Edad Media.
La coraza se ajustaba sobre el chitonisko (túnica interior) mediante epomides o grandes hombreras, y se cerraba con dos cuerdas que se reunían en la nuca. Un zoma de cuero o fieltro rodeaba la cintura, sirviendo de base para una malla metálica interna. Cada capa tenía unos cinco milímetros de grosor, y el conjunto se reforzaba externamente con un zoster de placas metálicas. En la parte inferior se añadían pteruges, faldones de tiras de lino o cuero que protegían la ingle y los muslos.
Evidencias arqueológicas
Al ser un material perecedero, no se ha conservado ningún linotórax completo. El hallazgo más cercano es un fragmento de varias capas de lino pegadas encontrado en una tumba micénica, pero su identificación como linotórax sigue siendo especulativa. En Vergina se descubrió una pieza de hierro recubierto de oro que algunos consideran una réplica ceremonial de este tipo de coraza.
Uso y difusión histórica
Los textos clásicos apenas hacen referencia a esta armadura; los más citados son Homero, Heródoto, Jenofonte, Tito Livio y Estrabón. Homero menciona que la coraza de Ajax Oileida era "de sencillo lino", lo que sugiere un uso temprano, quizás en la era micénica.
El linotórax alcanzó su mayor popularidad entre los siglos VI y IV a.C., coincidendo con las Guerras Persas y la hegemonía de la Liga del Peloponeso. Fue adoptado por los atenienses y, más tarde, por los macedonios de Alejandro Magno, quienes lo combinaron con placas de bronce o escamas, prefigurando la lorica squamata romana.
Durante la reforma de Iphicrates (siglo IV a.C.) el linotórax volvió a ganar protagonismo, acompañando a nuevas armas como la pelta y las grebas de cuero (icratids). En el ejército macedónico, los hypaspists llevaban una versión aún más ligera, la spolas, que podría haber sido simplemente una túnica de lino reforzada.
Ventajas y limitaciones
Su principal ventaja era el peso: una coraza de bronce pesaba alrededor de 13 kg, mientras que el linotórax podía ser la mitad. Además, el lino absorbe hasta un 20 % de humedad, lo que evitaba que la ropa se pegara al cuerpo en climas calurosos.
En cuanto a la protección, el linotórax resistía cortes de espada y flechas de punta ancha; aunque una flecha podía atravesar una capa, se desviaba al chocar con las siguientes, deteniéndose antes de alcanzar la piel. Sin embargo, frente a armas contundentes su eficacia era menor que la del bronce.
Contrario a la creencia popular, el linotórax no era necesariamente más barato que la armadura de bronce, pues la transformación de la fibra vegetal en lino fino requería mucho trabajo y, por tanto, resultaba costosa.