Orígenes de la Royal Mail Steam Packet Company
Fundada en 1839 por el escocés James MacQueen, la Royal Mail Steam Packet Company (RMSPC) nació con la intención de mejorar las comunicaciones entre el Caribe y la metrópolis británica. MacQueen, ex‑administrador de una hacienda azucarera en Granada, obtuvo una carta real y adoptó el lema Per Mare Ubique (En todas partes por mar). El contrato inicial preveía una flota de catorce buques, entre los que se encontraban el Thames, Medway, Trent, Isis, Severn, Avon, Tweed, Clyde, Teviot, Dee, Solway, Tay, Forth y Medina. Todos fueron construidos en astilleros británicos y sirvieron rutas caribeñas durante el siglo XIX.
Renovación y los A‑Liners
Ya a comienzos del siglo XX la flota resultaba obsoleta, por lo que la compañía decidió lanzar una serie de buques de mayor tonelaje, conocidos como la Serie A o A‑Liners. El primer barco, el RMS Aragon, zarpó en 1905. En 1906 se completaron tres gemelos (Amazon, Araguaya y Avon) y en 1908 se incorporó el RMS Asturias. Todos compartían el mismo diseño de dos hélices impulsadas por motores de vapor de cuatro cilindros.
En 1912, con el RMS Arlanza, se introdujo una tercera hélice y turbinas en lugar de los cilindros, una innovación que se aplicó también al RMS Andes (el mayor de la compañía) y al RMS Alcántara en 1915.
Los buques españoles de la serie A
Los RMS Aragon (156 m, 9 588 t) y el RMS Alcántara (192 m, 16 089 t) sirvieron tanto como transportes de carga refrigerada como de pasajeros entre Europa y América. Durante la Primera Guerra Mundial fueron requisados por la Marina Real y armados con cañones de 120 mm. El Aragon participó en evacuaciones del Mediterráneo y en la campaña de Gallipoli, antes de ser torpedeado por un submarino alemán en 1917, con 610 víctimas.
El RMS Alcántara no vio acción en la Gran Guerra, pero en la Segunda fue convertido en buque de tropas, enfrentó al crucero auxiliar Thor y, tras la guerra, realizó rutas entre Southampton y Sudamérica antes de ser vendido a Japón y desguazado en 1958.
El RMS Arlanza, el primero en usar turbinas y tres hélices, medía 173,8 m y 14 622 t, con capacidad para 1 390 pasajeros. En 1915 escapó de un crucero auxiliar alemán por compasión hacia mujeres y niños a bordo. Posteriormente fue armada, transportó platino a Rusia y, tras varios incidentes, volvió al servicio civil hasta ser desguazada en 1938.
El RMS Asturias: de hospital de guerra a estrella del cine
El nombre Asturias se utilizó en tres buques distintos. El primero, HMHS Asturias (1908, 156 m, 12 015 t), actuó como hospital flotante en la Primera Guerra Mundial, sobreviviendo a un torpedo que no explotó y transportando al futuro autor J.R.R. Tolkien a Gran Bretaña. En 1917 recibió otro torpedo, encalló y quedó fuera de servicio hasta el fin de la guerra.
Tras su reforma, el barco operó bajo el nombre Arcadian realizando cruceros hasta 1933, cuando fue vendido a una empresa japonesa para su desguace.
El segundo RMS Asturias (1925) medía 192 m y 22 071 t, convirtiéndose en el mayor transatlántico del mundo hasta que el RMS Andes lo superó en 1939. Su velocidad era limitada (16,5 nudos), por lo que en 1935 se le instalaron turbinas de vapor, al igual que al Alcántara.
Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, la Marina británica requisó ambos buques. Al Asturias se le retiró la chimenea frontal y se le añadieron cañones antiaéreos y reforzamiento del casco. En 1940 capturó un buque mercante de Vichy y, al año siguiente, se le instalaron hangares y catapulta para aviones. Un submarino italiano lo torpedeó, dejándolo inoperativo hasta el final del conflicto.
Después de la guerra volvió al servicio civil, transportó emigrantes británicos a Australia y, a mediados de los años 50, repatrió a medio mil presos norte‑coreanos. En 1957 fue vendida a Shipbreaking Industries Ltd. mientras medio casco ya estaba desmantelado, recibió la oferta de aparecer en la película Titanic, convirtiéndose en la última aparición de este legendario transatlántico.