Arma más eficaz: el arco largo
El arco largo se destacó como el arma más poderosa y precisa de la Edad Media. Fabricado principalmente de madera y con una longitud que alcanzaba los seis pies (aproximadamente 1,80 m), permitía disparar flechas a gran distancia con una gran velocidad.
Características técnicas
Los arcos podían tener una carga de tracción de hasta 100 libras (≈ 45 kg) y lanzaban proyectiles a velocidades cercanas a los 200 pies por segundo (≈ 60 m/s). Esta combinación de fuerza y alcance los hacía mortales tanto para herir como para matar al enemigo.
Uso histórico
Los ejércitos ingleses emplearon el arco largo con devastador efecto durante la Guerra de los Cien Años. Destacan dos batallas emblemáticas: la de Crécy en 1346 y la de Agincourt en 1415, donde la precisión y el poder de fuego de los arqueros cambiaron el curso de los enfrentamientos.