
Por Tales Pinto
La Comuna de París: la primera experiencia de gobierno obrero
La Comuna de París fue un experimento de gobierno controlado por obreros y clases populares, que se desarrolló en la capital francesa entre el 18 de marzo y el 28 de mayo de 1871.
Contexto histórico
El fracaso militar francés en la Guerra franco‑prusiana (1870‑1871) y la derrota en la batalla de Sedan provocaron la caída del Imperio de Napoleón III y la instauración de una República encabezada por Adolphe Thiers. Mientras la Asamblea Nacional estaba dominada por conservadores rurales, el ejército prusiano sitió París.
En la capital crecían manifestaciones exigentes mejoras laborales y sociales. La Guardia Nacional, compuesta mayormente por trabajadores, empezó a organizarse en comités locales que, tras varias asambleas, formaron el Comité Central de la Guardia Nacional.
El estallido de la Comuna
El 18 de marzo, tras la orden de Thiers de confiscar los cañones de la Guardia, los milicianos resistieron y derrotaron a las tropas que intentaban entrar. Mujeres de los barrios obreros alertaron sobre la llegada del ejército, convirtiéndose en un elemento clave de la movilización.

Grabado que muestra a mujeres defendiendo una barricada durante la Comuna
Organización y reformas
El 28 de marzo se eligieron 80 delegados (25 obreros, 12 artesanos y el resto intelectuales, especialistas y comerciantes) que conformaron la Comuna. Entre los grupos representados estaban miembros de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), blanquistas, jacobinos y periodistas radicales.
Se estableció que los delegados no percibirían salarios superiores al de un obrero calificado y que sus mandatos podían revocarse en cualquier momento. Se crearon comisiones (guerra, finanzas, educación, etc.) y comités populares para ejecutar las decisiones.
Entre las medidas adoptadas se encontraban la igualdad civil entre hombres y mujeres (sin derecho al voto), la supresión del trabajo nocturno, la disolución del ejército permanente en favor de milicias ciudadanas, la separación Iglesia‑Estado, educación laica, gratuita y politécnica, la posibilidad de que extranjeros fueran elegidos, limitaciones al trabajo infantil y femenino, pensiones para viudas e hijos, la eliminación de multas salariales y la entrega de fábricas abandonadas a los trabajadores.
La caída
El conflicto se transformó en una guerra civil cuando el ejército de Thiers, apoyado por contingentes prusianos, comenzó el asalto a París el 2 de abril. Tras semanas de bombardeos y combates, la llamada “Semana Sangrienta” (22‑28 de mayo de 1871) culminó con la derrota definitiva de la Comuna.

Cuerpos de comuneros en ataúdes tras la caída de la Comuna
Más de 20 000 comuneros fueron muertos, miles deportados y otros 15 000 encarcelados. La experiencia terminó, pero quedó conocida como el “asalto al cielo”, en referencia a la ambición de crear una nueva forma de organización social.
Legado
La memoria de la Comuna influyó en la Revolución rusa de 1917, la Revolución alemana de 1918‑1919, la Guerra Civil española (1936‑1939), Mayo del 68 en Francia y la Revolución portuguesa (1974‑1975). Sigue siendo un símbolo de la lucha por el autogobierno obrero.