Historia antigua

Gobierno de Artur da Costa e Silva (1967‑1969)

Artur da Costa e Silva fue el segundo presidente de Brasil durante la dictadura militar, gobernando de 1967 a 1969 hasta que un derrame cerebral lo obligó a renunciar.

Gobierno de Artur da Costa e Silva (1967‑1969)

Gobierno de Costa e Silva

Su toma de posesión en marzo de 1967 se dio tras una elección indirecta en la que fue el único candidato. El ascenso de Costa e Silva se produjo en medio de disputas internas entre facciones militares: los "castelistas", alineados con EE. UU., y la línea "duro", que defendía la endurecimiento del régimen a cualquier costo. Aunque hubo divergencias, ambas compartían la idea de mantener el poder en manos de los oficiales.

En su discurso inaugural prometió restaurar la democracia, lo que le granjeó el apoyo de sectores que veían en él una posible liberalización. Sin embargo, su mandato consolidó una fase de mayor represión, ampliando los mecanismos de control y persiguiendo ferozmente a movimientos estudiantiles y sindicales. Este proceso se materializó con el Decreto del Acto Institucional nº 5 (AI‑5) en 1968.

Política económica

Rompiendo con la austeridad del gobierno de Castello Branco, Costa e Silva impulsó un proyecto de desarrollo orientado a estabilizar el crecimiento industrial a largo plazo, estimular el consumo y la inversión pública. Este modelo dio origen al llamado "milagro económico" (1968‑1973), con un crecimiento promedio del PIB de alrededor del 11 % anual. En 1968 el PIB brasileño creció 11,2 % y en 1969 10 %.

Aunque la economía mostraba cifras impresionantes, el milagro estuvo acompañado de una creciente desigualdad social y de un alarmante aumento de la deuda externa.

Aumento de la oposición y endurecimiento del régimen

La oposición al régimen militar se intensificó durante este periodo. En el ámbito político, figuras como el conservador Carlos Lacerda rompieron con el gobierno tras la suspensión de las elecciones de 1965 y la pérdida de sus derechos políticos en 1966, fundando la "Frente Amplia", un bloque que defendía la continuidad del desarrollo económico y la restitución de la democracia. El movimiento estudiantil fue el que más resonó y, a su vez, el más reprimido.

En enero de 1968 comenzaron las protestas estudiantiles, que cobraron fuerza en marzo tras la muerte del estudiante Edson Luís de Lima Souto a manos de la policía en Río de Janeiro. La noticia provocó una oleada de manifestaciones, culminando en la famosa "Passeata dos Cem Mil" de junio, con la participación de intelectuales y artistas.

La respuesta del gobierno fue la prohibición de manifestaciones en la calle, allanamientos de universidades y una persecución que llevó a muchos estudiantes a abrazar la lucha armada. El movimiento obrero también sufrió fuertes represiones; huelgas en Minas Gerais y São Paulo fueron brutalmente sofocadas, dejando al sindicalismo en gran parte dormido hasta finales de los años setenta.

Acto Institucional nº 5

Ante la creciente oposición, el ejército decidió institucionalizar la represión mediante el AI‑5, decretado el 13 de diciembre de 1968. El pretexto fue la negativa del Congreso a procesar al diputado Márcio Moreira Alves, quien había calificado al Ejército de "valhacouto de torturadores". El AI‑5 otorgó a los militares amplios poderes para arrestar, censurar y torturar a los opositores, marcando el inicio del periodo más violento de la dictadura.

Fin del gobierno de Costa e Silva

Artur da Costa e Silva permaneció en la presidencia hasta marzo de 1969, cuando un derrame cerebral lo obligó a dejar el cargo; falleció pocos meses después. La sucesión fue asumida por una junta militar que entregó el poder a Emílio Garrastazu Médici.

1 FAUST, Boris. History of Brazil. São Paulo: Edusp, 2013, p. 411.

Créditos de la imagen: FGV / CPDOC

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