Historia antigua

Arquímedes: genio griego de la matemática, la mecánica y la ciencia

Vida y contexto

Arquímedes de Siracusa nació alrededor del 287 a.C. en la ciudad siciliana de Siracusa y murió allí en el 212 a.C., durante la conquista romana liderada por el cónsul Marco Claudio Marcelo. Provenía de una familia vinculada a la casa del rey Hierón II y su padre, el astrónomo Fidias, le habría iniciado en el estudio de las ciencias.

Los datos biográficos son escasos: no se sabe si estuvo casado ni tuvo hijos. La información que conservamos procede de autores posteriores como Polibio, Plutarco, Livio y Vitruvio, quienes relataron sus aportes y algunas anécdotas famosas.

Matemáticas

Arquímedes es, sobre todo, un gran geómetra. Sus investigaciones abarcan:

  • El estudio del círculo: desarrolló un método de aproximación del número π mediante polígonos regulares, obteniendo las fracciones 22/7 y 223/71.
  • Las cónicas, especialmente la parábola, de la que presentó dos cuadraturas originales.
  • Áreas y volúmenes, anticipando el cálculo integral; calculó el volumen de la esfera y del cilindro, y pidió que esas figuras fueran talladas en su tumba, diciendo que la razón entre sus volúmenes es 2/3.
  • La espiral de Arquímedes, a la que también dio una cuadratura.

Mecánica y física

Se le considera el padre de la mecánica estática. En su tratado «Sobre el equilibrio de las figuras planas» investigó el principio de la palanca y el centro de gravedad. También formuló el principio que lleva su nombre sobre los cuerpos sumergidos en un líquido.

Arquímedes puso la teoría en práctica con numerosas invenciones:

  • Máquinas de tracción que, mediante poleas y palancas, permitían levantar pesos mucho mayores que la fuerza humana.
  • Ingenios de guerra: balistas, brazos mecánicos para la defensa naval y el famoso «catapulta de hierro».
  • El odómetro, dispositivo que medía la distancia recorrida, que los romanos adoptaron para sus legiones.
  • La tornilla sin fin (tornillo de Arquímedes), usada para elevar agua, y la combinación de tornillo y tuerca.
  • Un mecanismo planetario que representaba el cosmos conocido.

Ciencia y descubrimientos

El llamado «palimpsesto de Arquímedes» reveló que el autor manejaba conceptos cercanos al cálculo infinitesimal, mucho antes de que surgiera formalmente en la era moderna.

Legado y leyendas

Su genialidad dio origen a numerosas historias. La más conocida es la exclamación «¡Eureka!», pronunciada, según la tradición, al descubrir cómo medir el volumen de la corona de Hierón sumergiéndola en agua. Otro mito relata que utilizó enormes espejos para quemar los barcos romanos durante el asedio de Siracusa. Experimentos modernos (MIT, MythBusters) han demostrado que, aunque la idea es fascinante, es poco probable que los espejos de bronce de la época pudieran lograrlo.

La muerte

Durante la toma de Siracusa en 212 a.C., un soldado romano encontró a Arquímedes dibujando figuras geométricas en la arena. Al ser interrumpido, el sabio exclamó «¡No molestéis mis círculos!», y el soldado lo mató. El general Marcelo, impresionado por su ingenio, le concedió un funeral honorable.

Obras conocidas

Se conservan doce tratados atribuidos a Arquímedes, entre los que destacan:

  • «Sobre el equilibrio de las figuras planas» (libros I y II)
  • «Cuadratura de la parábola»
  • «Sobre la esfera y el cilindro» (libros I y II)
  • «Sobre las espirales»
  • «Sobre los cuerpos flotantes» (libros I y II)
  • «Sobre la medición del círculo»
  • «De la óptica catóptrica»
  • «Del método»

Citas célebres

«¡Eureka! (¡Lo encontré!)», «Dádme un punto de apoyo y una palanca, y moveré el mundo», y «¡No molestéis mis círculos!», pronunciada al morir.

Publicación siguiente