Historia antigua

Sila, el dictador romano

Origen

Lucio Cornelio Sila nació en 138 a.C. en una rama poco acomodada de la antigua y patricia gens Cornelia. Su cognomen, Sila, era propio de esa familia. Aunque algunos de sus antepasados habían alcanzado el consulado, la familia había caído en la obscuridad y la falta de recursos. Tras la muerte de su madre, Livia, y de su segunda esposa, Cornelia, heredó una cuantiosa suma de un millón de sestercios, lo que le permitió iniciar su carrera política.

Al año siguiente contrajo matrimonio con Julila, con quien tuvo dos hijos: Cornelia Sila y Lucio Cornelio Sila el Joven.

Vida

Primeros pasos en la milicia

Su primera experiencia militar se dio en la guerra contra Jugurta (101‑106 a.C.). Como cuestor y luego legado en África, Sila organizó las negociaciones secretas que llevaron al rey bocio Bocchus de Mauritania a entregar a Jugurta a los romanos, asegurando la victoria de los generales romanos, entre ellos su futuro rival Cayo Mario.

Las guerras cimbrias y la ascensión política

Durante la guerra contra los cimbrios (113‑101 a.C.) Sila destacó capturando al líder galo Copilus y ganándose la lealtad de las tribus itálicas de los marsi, que se unieron a Roma. Su éxito le valió el apoyo de la facción conservadora de los optimates, que se oponía al populismo de Mario.

Conflicto con Mario y la primera guerra civil

En 88 a.C. Sila fue elegido cónsul junto a Quinto Pompeyo Rufo y, al mismo tiempo, recibió el mando contra el rey Mitrídates VI de Ponto. Cuando el Senado decidió que Sila liderara la campaña, Mario, apoyado por la plebe, intentó sustituirlo. Sila respondió marchando sobre Roma con sus legiones, obligando al Senado a ratificar su mando y forzando a Mario al exilio.

Dictadura y proscriptas

Tras derrotar a Mitrídates en Grecia, Sila regresó a Italia y, en 82 a.C., salió victorioso de la segunda guerra civil contra los partidarios de Mario. Fue nombrado dictador perpetuo y adoptó el epíteto Felix («el afortunado»). Implementó una serie de reformas: reforzó el poder del Senado, limitó los derechos de los tribunos de la plebe y llevó a cabo las famosas proscriptas, una lista de enemigos políticos cuyos bienes fueron confiscados y cuya vida quedó en peligro.

Colonias y legado

En 81 a.C. fundó la colonia romana de Aleria en Córcega. Ese mismo año su sobrino Sexto Nono Sufenas organizó los "Ludi Victoriæ Sullanæ" para celebrar la victoria de Sila en la Puerta del Capitolio. En 80 a.C. transformó Pompeya en la "Colonia Veneria Cornelia Pompeii", expulsando a los habitantes originales y repoblando la ciudad con colonos romanos.

Muerte

En 79 a.C., tras concluir sus reformas, Sila se retiró de la vida pública. Murió dos años después, en 78 a.C., en Cumas. Las fuentes antiguas, como Plutarco, mencionan que sus últimos días estuvieron marcados por una grave enfermedad que causó hemorragias y una posible infección por piojos, aunque los historiadores modernos consideran que la causa más probable fue una hemorragia gastrointestinal provocada por la ira y el estrés político.

Tras su muerte, se debatió si debía recibir un funeral acorde a su estatus; finalmente, Pompeyo intervino y garantizó los honores apropiados.


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