Historia antigua

Horacio Nelson, almirante británico y héroe de Trafalgar

Horatio Nelson (29 septiembre 1758 – 21 octubre 1805), virrey‑almirante británico, comandó la flota en la decisiva Batalla de Trafalgar. En Francia se le conoce como Almirante Nelson y en el mundo anglosajón como Lord Nelson.

Nacido en Burnham Thorpe, Inglaterra, hijo del reverendo Edmund Nelson y Catherine Suckling, perdió a su madre a los nueve años. A los doce ingresó en la Royal Navy como guardiamarina a bordo del buque HMS Reasonable, bajo el mando de su tío materno.

En 1777 alcanzó el rango de teniente y sirvió en el Caribe durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. En junio de 1779, a los veinte años, fue ascendido a capitán y tomó el mando de la fragata HMS Hichens (su primer barco).

Durante la campaña en el Mediterráneo perdió el ojo derecho en la Batalla de Calvi (1794) y, dos años después, el brazo derecho en la acción de Tenerife (1797).

El 1 de agosto de 1798, la escuadra francesa de la expedición egipcia fue sorprendida en la Bahía de Abu Qir. La victoria británica, a pesar de la igualdad numérica, dejó sólo dos barcos franceses en fuga y condenó al ejército de Napoleón a quedar atrapado en Egipto.

Su mayor fama proviene de la Batalla de Trafalgar (21 de octubre 1805), donde su flota, aunque superada en número, rompió la línea enemiga y obtuvo una victoria decisiva contra la coalición franco‑española. Nelson recibió un mortal disparo a los pies y falleció en el momento de la victoria.

Su estatua, situada sobre una columna en la famosa Trafalgar Square de Londres, y otra en la ciudad de Montreal, siguen recordándolo. El buque insignia HMS Victory, que comandó en Trafalgar, está preservado como museo en el puerto de Portsmouth.

Anécdotas

Se cuenta que, al recibir la orden de retirarse, Nelson, con su único ojo, respondió: «No veo la orden». Otra versión relata que pidió al oficial Hardy que lo besara antes de morir. Algunas fuentes afirman que sus últimas palabras fueron «¡Bebed!», mientras que otras citan «¡Kiss me, Hardy!». La segunda estatua más grande en su honor se encuentra en Montreal, aunque nunca pisó suelo canadiense.