
Operación sorpresa y resultados inmediatos
Una nueva incursión sorpresa resultó extremadamente provechosa. El calor intenso había agotado a las unidades enemigas, que apenas ofrecían resistencia. Sólo el destacamento de guardia del depósito combatió antes de que llegara el apoyo aéreo. En el enfrentamiento los Viet Minh sufrieron 5 prisioneros y 21 muertos confirmados.
Botín capturado
Tras la victoria, los franceses inventariaron los depósitos, que contenían:
- 250 refugios, cada uno con 4 fusiles automáticos checos, 4 armas estadounidenses G.M.C. y dos camiones soviéticos Molotova.
- 18 000 litros de gasolina y unos 600 m³ de repuestos para motores.
- 250 neumáticos, 800 kg de municiones, 250 fusiles y 50 metralletas.
- 15 motores eléctricos, 8 grandes máquinas‑herramienta y alrededor de 50 m³ de ropa militar.
- 5 600 kg de té, equipos de telefonía, máquinas de escribir, 20 000 pares de zapatos, documentos y 500 cajas de cigarrillos rusos.
Destrucción de los depósitos
Los equipos de demolición emplearon cerca de 800 kg de explosivos. A las 16:00 h la destrucción de los refugios, depósitos y paracaídas quedó completada, ya sea por explosión o por fuego. Además, se minaron las vías que conducían al sur y al oeste.
Marcha forzada y dificultades
Dos batallones de Lang Son partieron hacia Loc Binh, cruzando un río previamente preparado y cubriendo el flanco fronterizo con China. La marcha fue una prueba de resistencia: el calor, el agotamiento y la presencia de 300 civiles (hombres, mujeres y niños) que acompañaron a los franceses agravaron la situación. Durante 48 horas los paracaidistas y los civiles avanzaron sin pausa, soportando las penurias del trayecto.
Enfrentamiento final y bajas
El 18, alrededor de las 23:00, el enemigo preparó la carretera y, cuando los paracaidistas abordaron los camiones, los Viet Minh lanzaron una ofensiva con ametralladoras. El fuego fue ineficaz debido a la distancia. Los paracaidistas fueron evacuados por mar de Tien Yen a Haiphong y, de allí, a Hanoi. De los 2 001 hombres que participaron, sólo uno murió, otro desapareció y tres sucumbieron al agotamiento; 21 heridos fueron evacuados en helicóptero.
Lecciones estratégicas
Phú Đô y Lang Son demostraron el potencial de tropas aerotransportadas flexibles y bien entrenadas. A lo largo de la guerra, los batallones de paracaidistas franceses llevaron a cabo numerosas incursiones similares: operaciones arriesgadas, de bajo costo y con resultados notables. Sin embargo, en 1953 los paracaidistas habían perdido 5 000 hombres (más del 20 % de su efectividad) en patrullas y acciones menores.
Los generales Jean de Lattre de Tassigny, René Cogny y Henri Navarre comprendieron que la clave era detener la ofensiva Viet Minh en Laos mediante una trampa aérea: crear una base tras las líneas enemigas, obligar al adversario a concentrar sus fuerzas y luego aplastarlo con la superioridad de fuego francesa. Este concepto se inspiró en las experiencias de Orde Wingate en Birmania, donde los “strongpoints” dependían del suministro aéreo para inmovilizar y destruir al enemigo.
Base de Diên Biên Phủ
Diên Biên Phủ era una pequeña localidad situada en el cruce del río Nam Yum. En la zona quedaban restos de un aeródromo construido por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial y varias colinas bajas, idóneas para posiciones defensivas. La ubicación estaba a 225 km de los aeródromos franceses de Hanoi, pero a sólo 130 km de la frontera china.
El valle, de 16 km de largo por poco más de 6 km de ancho, estaba rodeado de colinas de 425 a 550 m de altitud. Durante la planificación se omitieron factores críticos: la zona se inundaba en la temporada de monzones y las nieblas densas acompañadas de lluvia dificultarían los vuelos de aproximación. Además, los planificadores subestimaron la posible intervención de la artillería antiaérea Viet Minh.
Estas lecciones subrayan la importancia de una evaluación exhaustiva del terreno y del clima antes de establecer bases avanzadas en operaciones aerotransportadas.