Denominamos turcos a los diversos pueblos cuya lengua pertenece a la familia túrquica. Aproximadamente 150 millones de personas forman este conjunto, descendientes de grandes tribus originarias de Asia Central.
Terminología
La mención más antigua del término "Turco" que se conserva proviene de los Göktürks del siglo VI. En una carta del emperador chino al khan Köktürk Isbara de 585 d.C. se le llama "gran khán turco". Las estelas de Orkhón, contemporáneas, usan la forma "Turuk".
Algunas fuentes anteriores podrían aludir a pueblos túrquicos, como una tablilla del siglo 21 a.C. hallada en Mari (Siria) que menciona a los "Turukku", o un texto chino de 1328 a.C. que habla de los "Tu‑Kiu". También aparece el nombre "Turk" entre los descendientes de Noé en el Avesta. No se puede afirmar que estos términos estén vinculados directamente con los turcos históricos, aunque algunos los citan como evidencia de la antigüedad del nombre.
En la Turquía actual, la etimología popular de "turco" la asocia con los conceptos de "fuerte" o "poderoso".
En francés la palabra "turc" puede referirse tanto al pueblo mayoritario de la actual Turquía como a los pueblos túrquicos en sentido amplio; el inglés separa ambos conceptos con "Turkish" (turco) y "Turkic" (túrquico). En turco moderno, "Türk" designa al grupo étnico de Turquía, mientras que "Türki" alude al conjunto más amplio.
Historia
Se considera que los pueblos túrquicos se originaron en Asia Central, aunque algunos historiadores proponen una procedencia más occidental seguida de una migración prehistórica hacia el este.
Comparaciones entre el sumerio y las lenguas túrquicas modernas sugieren vocabulario compartido, lo que ha llevado a la controvertida hipótesis de que los sumerios fueron el primer pueblo túrquico, originario del este del mar Caspio y asentado en Mesopotamia. La mayoría de los lingüistas, sin embargo, clasifican al sumerio como aislado.
Los hunos, con presencia desde al menos el 1200 a.C., son considerados una de las primeras tribus túrquicas.
El primer estado que lleva el nombre de "turco" fue el de los Köktürks (Göktürks) en el siglo VI, lo que sitúa a los turcos en Mongolia y Kazajistán durante el primer milenio d.C. Actualmente existen programas turcos para restaurar monumentos en Mongolia.
Entre los pueblos túrquicos posteriores destacan los Karluks (siglo VIII), los uigures, kirguís, oghuzes y turcomanos. En la formación de sus estados entraron en contacto con el mundo musulmán y, gradualmente, adoptaron el islam, aunque persisten comunidades cristianas, judías (cazares), budistas y zoroástricas.
Desde el siglo X, soldados turcos bajo los califas abasíes se convirtieron en gobernantes del Oriente Medio musulmán, excepto en Siria y Egipto. Los oghuzes y otras tribus, bajo la dinastía selyúcida, ocuparon territorios abasíes y bizantinos.
Los kirguís y uigures lucharon entre sí y contra el poderoso Imperio chino; los kirguís se asentaron finalmente en la zona que hoy es Kirguistán. Los tártaros se establecieron en la cuenca del Volga, desplazando a los búlgaros de Volga; esa región es ahora la República de Tatarstán, con ciudades como Kazán que poseen varias mezquitas.
Tras la invasión mongola del siglo XIII, el Imperio selyúcida decayó y surgió el Imperio otomano, el más conocido de los imperios turcos, que llegó a abarcar los Balcanes, Irak, el sur de Rusia y el norte de África. Simultáneamente, otros grupos fundaron estados menores como la dinastía safávida en Irán y el Imperio mogol en el norte de la India. Las guerras contra Rusia y Austria‑Hungría, junto al nacionalismo balcánico, provocaron el declive otomano; su colapso final ocurrió al término de la Primera Guerra Mundial, dando origen a la actual República de Turquía.
Las similitudes entre las lenguas túrquicas contemporáneas indican que la fragmentación del núcleo geográfico original es un fenómeno relativamente reciente, salvo por los chuvasios y los yakutos.
Distribución geográfica y divisiones étnicas
La mayor concentración de población turca se halla en Turquía. Otros grupos importantes están en Azerbaiyán, Chipre, Irán, Kazajistán, Kirguistán, Rusia, Turkmenistán y Uzbekistán, así como en Crimea, Xinjiang (China), el norte de Irak, Afganistán, Moldavia, los Balcanes (especialmente Grecia), Bulgaria, Rumanía y la antigua Yugoslavia.
Entre los principales grupos étnicos (no exhaustiva) se incluyen: azeríes (Azerbaiyán), bashkires (Rusia), balkars (Cáucaso ruso), gagauzos (Moldavia), cacháis (Irán), karakalpaks (Uzbekistán), karapapaks (Cáucaso y este de Turquía), karacháis (Cáucaso ruso), kazajos (Kazajistán, Uzbekistán, Xinjiang, Mongolia occidental), kurdistaneses de Jorasán (Irán), kirguís (Kirguistán), kumyks (Daguestán), nogais (Cáucaso y Daguestán), uigures (Xinjiang), uzbekos (Uzbekistán), tártaros (Rusia y Crimea), chuvasios (Rusia), tuvanos (Siberia meridional), turcomanos (Turkmenistán), turcos de Turquía y Chipre, y yakutos (República de Yakutia, Siberia).
Algunos autores agrupan a estos pueblos en seis ramas: oghuz, kipchak, karluk, siberiano, chuvasio y yakuto.
Las políticas soviéticas y estalinistas, que modificaron fronteras y realizaron deportaciones masivas, dificultan la clasificación precisa de los grupos túrquicos. Los cambios geopolíticos posteriores a la caída del bloque comunista también han influido en la autoidentificación de estas poblaciones.
Antropología y lingüística
Los pueblos túrquicos presentan una gran diversidad física. Desde rasgos típicamente europeos (piel clara, ojos azules, cabello rubio o rojizo) hasta apariencias mediterráneas (ojos y cabello oscuros, piel morena) y, en algunos casos, rasgos mongoles evidentes, como en ciertos uzbekos o tártaros.
Los lingüistas agrupan a las lenguas túrquicas, mongólicas y tunguses dentro de la supuesta familia altaica. Comparten características como la armonía vocálica y la morfología aglutinante (formación de palabras mediante sufijos). Sin embargo, el vocabulario común es escaso, lo que pone en duda un origen único; la similitud podría deberse a una prolongada convivencia.
La familia altaica a su vez se relaciona con la urálica, que incluye húngaro, finés, estonio y lenguas samoyedas, formando la hipótesis uralo‑altaica que sugiere un origen siberiano de los turcos.
Prácticas como el chamanismo y mitos compartidos (el lobo o perro ancestral, la cueva de origen) refuerzan los lazos culturales entre turcos, mongoles, pueblos siberianos y algunas poblaciones nativas de América del Norte.
El dios del cielo, Tängri (turco) o Tängär (mongol), y la diosa de la fertilidad Umai son divinidades comunes. El título khan y el estilo de vida nómada con yurts son también rasgos compartidos, evidenciando una larga interacción entre ambos pueblos.
Durante su expansión hacia el oeste, los turcos se mezclaron con poblaciones indoeuropeas, lo que dificulta definir una “raza” turca homogénea. Por ejemplo, los uigures del Valle de Tarim se combinaron con los tocharios preexistentes.
Religión
La mayoría de los pueblos túrquicos son musulmanes sunitas, aunque en el este de Turquía predominan los alevíes y en Irán y Azerbaiyán son mayoritariamente chiitas.
Los chuvasios de Rusia y los gagauzos de Moldavia son principalmente cristianos.
Algunas tribus conservan tradiciones chamánicas, mientras que la mayor parte adoptó el islam desde el siglo VIII, especialmente en regiones y repúblicas autónomas de Rusia cercanas a los Altai, como Khakasia y Tuva.
Existen también comunidades budistas, judías, zoroástricas y bahaíes entre los pueblos turcos.
«Mundo turco» y panturquismo
El término "mundo turco" se usa para referirse a los países, regiones y pueblos de origen túrquico. Algunos críticos lo perciben como una expresión del expansionismo imperialista de la Turquía actual, catalogándolo como panturquismo.
Otros señalan que muchos árabes sienten afinidad cultural con los turcos, lo que podría ampliarse a un "mundo árabe‑turco" con ventajas en cooperación cultural, lingüística y de seguridad.
Los opositores advierten que la historia nacionalista e imperialista de Turquía sugiere la necesidad de preservar la diversidad cultural, política y religiosa de los pueblos túrquicos, en lugar de intentar una unión bajo una bandera pan‑turca que podría resultar artificial y potencialmente desestabilizadora.
Fuente: Wikipedia en francés