Hace aproximadamente 1,8 millones de años: aparición de Homo erectus
En África surge una nueva especie de homínido, Homo erectus (el “hombre erguido”). Su nombre proviene de su capacidad para caminar completamente recto y erguido. En esa época la sabana era seca y escasamente arbolada, por lo que aprender a desplazarse en bipedestación le permitía recorrer largas distancias con mayor rapidez y evitar a los depredadores.
- Cerebro más grande que el de Homo habilis.
- Seguía a los rebaños de animales hacia nuevos territorios, expandiéndose por África, Indonesia, China y Europa (alrededor de 500 000 años atrás).
- Actividad de caza, pesca y recolección.
- Se protegía del frío con pieles de animales.
- Fabricaba martillos, cuencos y otras herramientas rudimentarias.
Domesticación del fuego
Homo erectus aprendió a controlar los fuegos naturales (por ejemplo, los provocados por rayos), aunque aún no sabía generarlos a voluntad. Este logro marcó un punto de inflexión: el fuego mejoró las condiciones de vida y la seguridad, redujo la mortalidad y favoreció el crecimiento demográfico.

Beneficios del fuego para la vida cotidiana
El fuego proporcionaba calor durante la noche y servía para ahuyentar a los animales salvajes. Además, permitía cocinar los alimentos, lo que mejoraba su sabor y facilitaba la masticación; con el tiempo, la dentadura se redujo. Al consumir más carne, los individuos se volvieron más fuertes, crecieron en estatura y desarrollaron cerebros más grandes. La luz del fuego posibilitaba trabajar después del anochecer, eliminando la inactividad nocturna. También facilitó la fabricación de herramientas más eficientes y la construcción de refugios más seguros.
Entre la aparición de Homo habilis (≈ 2,5 millones de años) y Homo erectus (≈ 1,8 millones de años) transcurrieron unos 700 000 años.
Enlace útil
Museo de Historia Natural de Verdon Gorge