- Aunque el pacto de no agresión germano‑soviético estaba vigente, Hitler lanzó la "Operación Barbarroja" el 22 de junio de 1941, abriendo el frente oriental con tres millones de soldados. En octubre de 1941 llegaron a las puertas de Moscú, pero el crudo invierno ruso detuvo su avance.
- El pacto de no agresión firmado con Japón en 1936 permitió a Stalin trasladar tropas al oeste y rechazar a los alemanes.
- En 1942 Hitler reanudó la ofensiva, dirigiendo a sus fuerzas al Cáucaso para asegurar el petróleo y, simultáneamente, a Stalingrado, una ciudad clave por su producción de tanques y su valor simbólico. El frente se extendió unos 60 km.
Verano de 1942 – 2 de febrero de 1943
Personajes principales
- Adolf Hitler
- Joseph Stalin
- Friedrich Paulus
Desarrollo de la batalla
El general Friedrich Paulus, designado por Hitler, inició el asalto a Stalingrado el 19 de agosto de 1942. La ciudad, situada a orillas del Volga, se convirtió en un campo de batalla urbano extremadamente violento. El 13 de septiembre los alemanes lanzaron una gran ofensiva, mientras la Luftwaffe bombardeaba intensamente. En octubre lograron ocupar gran parte de la ciudad, dejando sólo una estrecha franja bajo control soviético. Paulus informó a Hitler que la captura estaba próxima, pero la resistencia rusa siguió siendo férrea; los soldados cruzaban el Volga en botes y las fábricas, protegidas de los bombardeos, mantenían la producción.
El 19 de noviembre comenzó la contraofensiva soviética: los ejércitos rojos atacaron los flancos de la Wehrmacht, apoyados por las tropas aliadas del Reich (Rumanía, Hungría e Italia), que eran más débiles. A las 5 a.m., tanto al norte como al sur, avanzaron con potente artillería. El 23 de noviembre los soviéticos rodearon al 6.º Ejército de Paulus. Hitler ordenó a Paulus mantener la posición a cualquier precio y prometió refuerzos, pero la escasa aviación de suministro y el crudo invierno impidieron que los alemanes resistieran.
Con pérdidas devastadoras, Alemania se vio obligada a capitular a comienzos de febrero de 1943. Más de 90 000 soldados alemanes fueron hechos prisioneros, incluidos 2 500 oficiales.
Consecuencias
- La derrota en Stalingrado marcó el primer gran revés de la expansión nazi; en el mismo año los británicos sufrían una derrota en El Alamein (noviembre de 1942).
- Se calcula que 750 000 soldados y 250 000 civiles murieron, convirtiéndola en una de las batallas más sangrientas de la historia.
- El impacto psicológico fue enorme: Hitler quedó conmocionado, comprendiendo que la conquista del Este era imposible, y la población civil alemana empezó a dudar de la invencibilidad del Reich.