La Segunda Guerra Mundial comenzó en septiembre de 1939, cuando Francia y Gran Bretaña declararon la guerra a Alemania. Japón estaba aliado con Alemania e Italia y controlaba gran parte del sudeste asiático, incluido gran territorio chino.
Cuando Japón ocupó la Indochina francesa, el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt le exigió la retirada de sus tropas. Para presionar, EE. UU. congeló los bienes japoneses y estableció un embargo de materias primas. Molestos por la intervención estadounidense, los japoneses planearon un ataque sorpresa contra Estados Unidos.
Aunque EE. UU. no estaba directamente involucrado, suministró material bélico a Reino Unido y la URSS mediante la Ley de Préstamo‑y‑Arriendo (marzo de 1941), por lo que no era neutral.
7 de diciembre de 1941
Personajes clave
- Franklin D. Roosevelt
- Chuichi Nagumo
- Winston Churchill
- Hirohito
Desarrollo del ataque
En la mañana del 7 de diciembre de 1941, la fuerza aérea japonesa bombardeó la base naval de Pearl Harbor, en el archipiélago hawaiano, y la flota estadounidense estacionada allí. Se destruyeron 188 aviones, murieron 2 335 marines y se hundieron 12 acorazados. El contraataque estadounidense, aunque inmediato, no logró revertir la situación; la ofensiva fue una clara victoria japonesa.
Al día siguiente, Roosevelt se dirigió al Congreso y solicitó la declaración de guerra contra Japón, extendiéndola posteriormente a Alemania e Italia el 11 de diciembre. Durante 1942, los EE. UU. combatieron principalmente en el Pacífico contra Japón. No fue hasta noviembre de 1942 que, junto a los británicos, realizaron el desembarco en el norte de África (Operación Torch) para frenar el avance alemán y abrir un nuevo frente europeo.
Consecuencias
El ataque a Pearl Harbor tuvo repercusiones decisivas: provocó la entrada masiva de EE. UU. en los frentes del Atlántico y de Europa, inclinando la balanza a favor de los Aliados, que hasta entonces estaban en desventaja frente al Eje.
Además, Japón fue el objetivo de las dos primeras bombas atómicas, lanzadas el 6 y 9 de agosto de 1945 sobre Hiroshima y Nagasaki, lo que aceleró su rendición y la derrota final del Eje.