
Cabezas de caballo grabadas en Plougastel-Daoulas, Finistère, y datadas en alrededor de 14.500 años • NICOLAS NAUDINOT / CAMILLE BOURDIER / CEPAM / TRACES / PLOS ONE / CNRS FOTOTECNO.
Un hallazgo que tardó 30 años en salir a la luz
En 1987 una fuerte tormenta derribó árboles y reveló, en la roca conocida como Rocher de l'Impératrice, un refugio natural cerca de Plougastel‑Daoulas, en Bretaña. El sitio, que permaneció en manos privadas hasta 2010, fue adquirido por el consejo departamental de Finistère.
En 2013 el investigador Nicolas Naudinot (Universidad de Nice‑Sophia‑Antipolis, CNRS‑Cepam) y su equipo iniciaron la excavación de este refugio de 10 m de largo y 3 m de profundidad. Lo que comenzó como una curiosidad sedimentaria se convirtió en un descubrimiento de gran relevancia: 45 tabletas de pizarra grabadas.
Grabados de la cultura aziliana
Los grabados son los testimonios gráficos más antiguos hallados en Bretaña. Predominan representaciones de caballos y auroques; destaca una cabeza de auroque rodeada de rayos, un motivo sin precedentes en la iconografía paleolítica europea.
Estas piezas pertenecen a la cultura aziliana, una fase transitoria entre los cazadores‑recolectores magdalenianos y los agricultores neolíticos. Se había pensado que este periodo marcaba un salto abrupto de lo figurativo a lo abstracto, pero los hallazgos de Bretaña demuestran que la transición fue mucho más gradual.
La técnica de los grabados coincide con la empleada en herramientas encontradas en el mismo refugio, confirmando su origen aziliano.
Financiación y futuro de la investigación
Las excavaciones, financiadas por el Departamento de Finistère, la DRAC de Bretaña y el municipio de Plougastel‑Daoulas, continuarán este verano, con la expectativa de arrojar más luz sobre la evolución artística del Paleolítico tardío.