
En Italia, los restos antiguos no se limitan a los muros de Pompeya. A pocos cientos de metros al norte del parque arqueológico de la ciudad sepultada por la erupción del Vesubio en el 79 d.C., en Civita Giuliana, se descubrió un carro ceremonial extraordinariamente conservado.
El vehículo estaba apoyado frente a un establo donde, en 2018, se habían desenterrado tres caballos, uno de los cuales aún llevaba su brida de bronce. El carro, extremadamente frágil, requirió microexcavaciones para ser extraído: se recuperaron el asiento, las cuatro ruedas, el armazón de hierro y madera de haya, y restos orgánicos como cuerdas y adornos florales.
Los laterales del carro estaban cubiertos de medallones de bronce y peltre con motivos eróticos: ninfas y sátiros en divertidas escenas, el dios Eros acompañado de niños alados, entre otros.
El único ejemplo hallado en Italia
¿Para qué se utilizaba un carro tan decorado? Los arqueólogos creen que no tenía función agrícola ni militar, sino que servía en desfiles y ceremonias, como bodas o festividades. Según Massimo Osanna, director del parque de Pompeya en el momento del hallazgo, este tipo de carro nunca se había encontrado en Italia, aunque guarda similitudes con vehículos descubiertos en Grecia, particularmente en Tracia.
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La campaña arqueológica también buscó combatir las excavaciones ilegales que proliferan en Italia. Los investigadores, aprovechando el cierre del sitio por la Covid‑19, descubrieron una red de túneles excavados por saqueadores bajo la villa: a 5 m de profundidad y a veces de hasta 80 m de longitud, que debilitan los edificios antiguos y obligan a los arqueólogos a reforzarlos constantemente. Por su parte, el carro está a salvo hoy; fue trasladado al laboratorio del parque de Pompeya para su estudio.