Historia antigua

Guerra de Creta: la batalla naval de Focea (1649) y la humillación del símbolo islámico por la cruz

Guerra de Creta: la batalla naval de Focea (1649) y la humillación del símbolo islámico por la cruz

Contexto de la Guerra de Creta

La batalla naval de Focea tuvo lugar el 12 de mayo de 1649, frente al puerto de la ciudad griega homónima en Asia Menor, en el marco de la Guerra de Creta (1645‑1669). Este conflicto enfrentó a la República de Venecia contra el Imperio Otomano por el control de la isla de Creta.

Fuerzas en juego

Desde la primavera de 1648, los venecianos controlaban la salida de los Dardanelos mediante patrullas. Tras meses de navegación, la mayor parte de su flota regresó, quedando solo trece barcos bajo el mando del almirante Giacomo Riva. Más tarde, seis naves adicionales comandadas por Bertucci Civarano se unieron a la fuerza.

En contraste, la flota otomana que se avistó en los estrechos estaba extremadamente superada en número: 11 grandes navíos de guerra, 10 galeras y 72 barcazas, mientras que los venecianos contaban exclusivamente con navíos de vela.

Desarrollo de la batalla

Al iniciar el mes de mayo, los turcos abandonaron los Dardanelos y se dirigieron al sur, llegando a Focea, seguidos por los venecianos. Gran parte de la armada veneciana estaba compuesta por buques holandeses e ingleses, arrendados con sus tripulaciones. Para asegurarse de que sus capitanes lucharan, Riva les prometió una compensación por cualquier daño sufrido.

Con ese problema resuelto, la flota veneciana, pese a estar en desventaja numérica 5:1, confió en la superioridad de sus embarcaciones y tripulaciones. Tres de sus barcos no participaron en el combate.

La técnica y la calidad cristiana superaron rápidamente la superioridad numérica musulmana. Sin embargo, los venecianos no pudieron aprovechar al máximo la victoria, pues temían las explosiones de los buques otomanos y se retiraron antes de consolidar el triunfo.

Resultados

La flota cristiana no perdió ningún barco y sus bajas fueron de apenas 105 muertos y heridos. Por el lado otomano, la derrota fue humillante: se hundieron 9 de sus 11 navíos de vela, tres galeras y dos barcazas; además, se capturaron otro navío de vela, una galera y una barcaza, sumando un total de 17 embarcaciones perdidas.

Esta victoria memorable quedó insuficientemente explotada, pese a que pudo haber sido decisiva para salvar Creta. Diversos factores impidieron que el triunfo veneciano tuviera mayores repercusiones.