Granada (en árabe, Gharnāṭa) fue un reino que surgió a principios del siglo XIII a partir de los restos del poder almorávide en la península ibérica. Fue fundado por Abu ʿAbd Allah ibn Yūsuf ibn Naṣr al‑Aḥmar, conocido como Muhammad I (reinado 1232‑1273), quien estableció la dinastía nazarí.
Territorio y relaciones exteriores
El reino comprendía, en su mayor parte, lo que hoy son las provincias de Granada, Málaga y Almería. En 1246 Muhammad I obtuvo el reconocimiento del rey castellano Fernando III a cambio de un vasallaje que, aunque a veces ignorado, permaneció vigente hasta la caída del reino en 1492.
Dinámica interna y economía
Granada enfrentó crisis internas provocadas por una poderosa nobleza terrateniente y por continuas guerras con Castilla. Los monarcas nazaríes buscaron apoyo político y militar en Marruecos, lo que provocó una intensa arabización y un gobierno central fuertemente militarizado.
La economía del reino se sustentaba principalmente en la industria de la seda y el comercio exterior, favorecido por la estratégica ubicación del puerto de Málaga, punto de paso entre el Mediterráneo y el Atlántico.
El estrecho de Gibraltar y la Alhambra
Durante un siglo, los sultanes nazaríes lucharon por controlar el estrecho de Gibraltar, aliándose alternadamente con Marruecos y Castilla. En 1306, bajo el reinado de Muhammad III (1302‑1309), se lograron breves éxitos, pero una coalición castellana redujo al reino a la condición de vasallo.
Tras la victoria castellana en la Batalla de Río Salado (1340), Granada adoptó una política de aislamiento y reforzó sus fronteras. Fue en este periodo, bajo los reinados de Yusuf I (1333‑1354) y Muhammad V (1354‑1359, 1362‑1391), cuando se construyó la famosa Alhambra, símbolo máximo del arte y la arquitectura nazarí.
Declive y conquista
La guerra civil en Castilla a mediados del siglo XIV permitió a Muhammad V y Muhammad VII (1392‑1408) lanzar contraofensivas contra Algeciras y ciudades del Guadalquivir. Sin embargo, a partir de 1407 Castilla retomó la idea de conquistar Granada como última fase de la Reconquista.
El conflicto se prolongó durante todo el siglo XV, mientras el reino se desintegraba por luchas internas. Los Reyes Católicos aprovecharon esta fractura; el último sultán, Boabdil (Muhammad XII, 1482‑1492), entregó la ciudad el 2 de enero de 1492, poniendo fin al Reino Nazarí.