Historia antigua

Bombardeos de Hiroshima y Nagasaki

Alemania, aliada de Japón durante la Segunda Guerra Mundial, se rindió el 8 de mayo de 1945 ante los Aliados. El último frente quedó en el Pacífico, donde se enfrentaron Japón y Estados Unidos.

Los bombardeos atómicos tuvieron lugar el 6 y 9 de agosto de 1945.

Bombardeos de Hiroshima y Nagasaki

Procedimiento

Aunque aislado, Japón seguía representando una amenaza: sus soldados luchaban hasta el final y cada avance estadounidense tenía un alto costo. Por ello, el programa de la bomba atómica, iniciado en 1942, se centró en Japón, el único adversario restante.

El 26 de julio se entregó a Japón la Declaración de Potsdam, que exigía una rendición incondicional y advertía de una destrucción masiva en caso de rechazo. Japón ignoró el ultimátum.

Los objetivos iniciales de las bombas eran Kioto y Kokura, símbolos históricos de Japón, pero las condiciones meteorológicas impidieron alcanzarlos. Finalmente se eligieron Hiroshima y Nagasaki, aunque ninguna de las dos albergaba instalaciones estratégicas.

Hiroshima contaba con unos 400 000 habitantes, mientras que Nagasaki albergaba aproximadamente 195 000.

El 6 de agosto de 1945, a las 8:15 a.m., la primera bomba fue lanzada sobre Hiroshima, provocando la muerte instantánea de unas 80 000 personas por la explosión, el fuego y la onda de calor. Tres días después, el 9 de agosto, Nagasaki sufrió un segundo ataque que cobró la vida de unas 70 000 personas.

Consecuencias

  • El número de fallecidos al instante representa solo la mitad del total de víctimas; muchos más resultaron gravemente heridos o murieron años después por lesiones directas o radiación. En total, se estima que alrededor de 250 000 personas fueron afectadas.
  • Este ataque sin precedentes tuvo un profundo impacto psicológico y aceleró la rendición de Japón, que se firmó el 2 de septiembre de 1945.

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