Un misterioso arrastre que sorprendió a un explorador del siglo XIX
En agosto de 1893, el explorador noruego Fridtjof Nansen navegaba en el Ártico, al norte de Siberia y cerca del archipiélago de Nordenskiöld, cuando su barco Fram fue frenado por una fuerza inexplicable que apenas le permitía maniobrar, mucho menos alcanzar su velocidad normal.
¿Por qué un buque puede reducir drásticamente su velocidad o incluso detenerse cuando sus motores funcionan perfectamente? Ese fenómeno, observado por primera vez por Nansen en 1893, fue descrito experimentalmente en 1904, pero sus causas permanecían ocultas.
La primera explicación científica del "agua muerta"
Un equipo interdisciplinario del CNRS (Centre national de la recherche scientifique) y de la Universidad de Poitiers ha aclarado, por primera vez, por qué los barcos atrapados en "agua muerta" experimentan variaciones de velocidad. Según los investigadores, las ondas internas actúan como una cinta transportadora ondulada que empuja la nave de un lado a otro.

Los primeros experimentos de Vagn Walfrid Ekman
En 1904, el físico y oceanógrafo sueco Vagn Walfrid Ekman reprodujo en laboratorio ondas que se forman en la interfase entre capas de agua salada y agua dulce. Estas ondas interactúan con el casco del barco, generando una resistencia que ralentiza la nave.
El fenómeno, conocido como "agua muerta", ocurre en cualquier mar u océano donde confluyen aguas de distintas densidades, ya sea por diferencias de salinidad o de temperatura. Se distinguen dos efectos:
- Arrastre de onda de Nansen: produce una velocidad constante y anormalmente baja.
- Arrastre de Ekman: provoca oscilaciones de velocidad en el barco atrapado.
Cómo los científicos resolvieron el enigma
Investigadores del Institut Pprime y del Laboratoire de Mathématiques et Applications (CNRS/Universidad de Poitiers) combinaron una clasificación matemática de ondas internas con un análisis de imágenes experimentales a escala subpíxel, algo sin precedentes.

Descubrieron que las variaciones de velocidad se deben a la generación de ondas específicas que funcionan como una cinta transportadora ondulada. Además, reconciliaron las observaciones de Nansen y Ekman, demostrando que el régimen de oscilación de Ekman es transitorio: la embarcación eventualmente escapa y alcanza la velocidad constante descrita por Nansen.
Implicaciones históricas: la batalla de Actium
Este trabajo forma parte de un proyecto mayor que investiga por qué, durante la batalla de Actium (2 de septiembre del 31 a.C.), la poderosa flota egipcio‑romana de Marco Antonio y Cleopatra fue derrotada por los barcos más ligeros de Octaviano. ¿Podría la bahía de Actium, con rasgos de fiordo, haber atrapado la flota en "agua muerta"?
Si es así, disponemos de una nueva hipótesis que explica una derrota legendaria que, en la antigüedad, se atribuía a las remoras, peces‑sucios que supuestamente se adherían al casco.