María Gouze, conocida como Olympe de Gouges, nació en Montauban el 7 de mayo de 1748 y fue ejecutada en la guillotina el 3 de noviembre de 1793. Se cree que era hija ilegítima del marqués de Pompignan.
Se hizo famosa por sus escritos, en los que defendió a los grupos oprimidos —mujeres, esclavos y personas negras—. Creó una compañía de teatro itinerante y apoyó a los abolicionistas con obras como Zamore y Mirza, representada en la Comédie‑Française en 1785, y con su tratado Reflexiones sobre los hombres negros (1788). Propuso un impuesto patriótico y, en los albores de la Revolución, planteó reformas radicales.
Abogó por el divorcio, el reconocimiento de los hijos naturales, la creación de maternidades y centros de acogida para los más necesitados. Vinculada a los girondinos y firme republicana, ofreció defender a Luis XVI durante su juicio, propuesta que no fue aceptada.
Defendió que la mujer debía participar en igualdad de condiciones con los hombres en los debates políticos y sociales. Su Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana (1791), inspirada en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 y dedicada a María Antonieta, exigía la extensión de los derechos reconocidos al “sexo más fuerte”. La Convención la rechazó, pero hoy se reconoce su enorme valor histórico.