Introducción
Como señalamos en un artículo anterior, apenas el 1 % de la producción literaria romana ha llegado hasta nuestros días. El texto en latín más antiguo que se conserva es un himno dedicado a Marte, inscrito en una piedra en Roma en 177 a.C.
Los inicios de la literatura latina
Se suele fechar el comienzo de la literatura latina en 240 a.C., cuando Livio Andrónico presentó en Roma una adaptación latina de una obra griega (Andrónico, prisionero griego desde 272 a.C., también tradujo la Odisea). Alrededor de esa época, Nevio compuso el primer poema épico propio en latín, convirtiéndose en el primer poeta romano auténtico.
El manual más antiguo en prosa
En cuanto a obras en prosa, el documento más antiguo data de 160 a.C., unos 80 años después de las traducciones de Andrónico. Se trata de De Agri Cultura, un manual agrícola dirigido a los terratenientes romanos, que también incluye instrucciones para la elaboración del vino y varias recetas, además de consejos sobre la gestión de esclavos.
El autor es Marco Porcio Cato, conocido como Cayo el Viejo, político y militar célebre por impulsar la Tercera Guerra Púnica y la destrucción de Cartago.

El carácter de Cayo el Viejo
Cayo el Viejo se presentó como defensor rígido del estilo de vida tradicional romano y del espíritu rural. Su reputación moral se vio empañada cuando, tras la muerte de su esposa, se casó con una de sus esclavas. Su hijo mayor lo repudió, y la familia se dividió en dos ramas; la más influyente descendió del hijo que tuvo con su segunda esposa, de quien surgió Cayo el Joven, famoso opositor de Julio César.

Obras perdidas y consejos al hijo
Cayo también fue el primer historiador en redactar una historia completa de Roma y de otras ciudades itálicas; lamentablemente, sólo se conservan fragmentos citados por autores posteriores. Según Plinio el Viejo, utilizó esa historia para enseñar a leer a su hijo, a quien dirigió una serie de consejos reunidos en Praecepta ad Filium. Sólo uno de esos preceptos ha sobrevivido, reflejando bien su carácter y su forma de pensar.
Contenido y estilo de De Agri Cultura
En De Agri Cultura, Cayo escribe desde su propia experiencia como agricultor terrateniente, con un estilo sencillo y, según muchos expertos, algo arcaico. El texto carece de una estructura lógica y combina supersticiones con consejos prácticos, pero resulta esencial para comprender la vida rural en la República romana.
Cayo critica duramente el comercio y la usura, considerándolos peores que el robo según la legislación romana, y sostiene que sólo la agricultura forma buenos ciudadanos y soldados, inculcando los valores morales adecuados.

Innovaciones agrícolas y gastronómicas
Las instrucciones de De Agricultura ayudaron a que Roma comenzara a producir vino a gran escala, empleando cada vez más esclavos. En el texto aparece por primera vez la receta del vinum graecum, un vino imitación del griego al que se añadía agua de mar; hoy en día sigue elaborándose en Calabria.
El manuscrito también recoge rituales religiosos que los agricultores debían observar para asegurar buenas cosechas, y varias recetas culinarias, entre ellas el savillum (tipo de tarta de queso), el libum (un pastel similar al panettone actual, hecho con harina, queso, huevos y miel, decorado con laurel) y la placenta.

La placenta, una delicia milenaria
La placenta era un plato tradicional romano compuesto por varias capas de tracta (una masa similar a la de los pasteles griegos) intercaladas con una mezcla de quesos y miel, aromatizada con laurel, horneada y glaseada nuevamente con miel. Podría describirse como una lasaña extremadamente dulce.
Aunque Cayo despreciaba la cultura helénica, la mayoría de los estudiosos coinciden en que la receta proviene de un libro de cocina griego. De esa versión derivan la tiropita y el baklava actuales, y en la isla de Lesbos aún se conoce un postre en capas llamado placenta.
Legado y conservación
De Agri Cultura es la única obra completa de Cayo que ha llegado hasta nosotros. Una edición impresa en Venecia en 1541 se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid.