Historia antigua

Batalla naval de Split 1991: la gran vergüenza de la Marina yugoslava

Batalla naval de Split 1991: la gran vergüenza de la Marina yugoslava

Contexto histórico

La “batalla naval” de los canales dálmatas fue uno de los escasos enfrentamientos marítimos de la guerra serbo‑croata. Se desarrolló del 14 al 16 de noviembre de 1991, tres días de intensos combates.

El conflicto entre serbios y croatas tiene raíces que se remontan a la Edad Media y alcanzó su punto álgido antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Tras la guerra, la situación se estabilizó bajo el régimen comunista de Tito; sin embargo, tras su muerte resurgieron las tensiones.

Estallido de la guerra

En 1990 se produjeron los primeros enfrentamientos; en octubre de 1991 estalló oficialmente la guerra entre el Estado independiente de Croacia y la Yugoslavia en desintegración, compuesta mayormente por serbios y montenegrinos.

Los serbios de la costa dálmata se rebelaron, queriendo que sus territorios permanecieran bajo control serbio. Pusieron en marcha la marina yugoslava para sitiar Dubrovnik, mientras los croatas dependían principalmente de su artillería costera de cañones de 76, 85, 88, 90 y 100 mm, mayormente piezas de la era de la Segunda Guerra Mundial. El jefe de la artillería costera era el almirante Sveto Letitsa.

Fuerzas en juego

Para bloquear la costa croata los serbios desplegaron dos fragatas, cuatro lanchas de misiles, seis patrulleras y tres buques de arrastre, un total de quince embarcaciones bajo el mando del capitán Ilija Brčić. Estas naves se organizaron en tres grupos tácticos (TS).

El detonante del conflicto llegó en la madrugada del 14 de noviembre, cuando los croatas torpedearon la patrullera yugoslava Mukos, hiriéndola gravemente cerca de Brač. La tripulación solicitó auxilio y el grupo táctico “Kaštela” envió la patrullera Pionir II al rescate, mientras los demás buques yugoslavos disparaban contra la artillería croata.

Desarrollo de los combates

El Mukos terminó hundido en aguas poco profundas, con tres tripulantes muertos. La artillería croata no respondió al fuego yugoslavo y los buques yugoslavos se retiraron después de una breve maniobra entre Brač y Šolta.

Primeras escaramuzas

Al día siguiente el TS “Kaštela” volvió y bombardeó Split en represalia. Los cañones croatas contraatacaron y alcanzaron la fragata de clase Koni VPBR‑31 Split. El grupo táctico “Vis” se acercó y una de sus lanchas abrió fuego contra una embarcación con observadores europeos.

Posteriormente, “Vis” también recibió fuego croata y respondió. Los yugoslavos lograron abatir dos de los buques croatas y, mientras tanto, los croatas remolcaron el semi‑hundido Mukos, lo repararon y lo incorporaron a su flota.

Batalla en el canal Hvar‑Korčula

El 16 de noviembre el TS “Ploče” se unió al “Kaštela” y ambos se dirigieron al estrecho entre Hvar y Korčula. Los croatas abrieron fuego, hiriendo dos buques de arrastre. La fragata Split respondió, pero con escasos resultados. Uno de los buques yugoslavos resultó gravemente dañado y el capitán Brčić decidió retirar sus fuerzas.

El buque de arrastre Iz encalló y fue abandonado; el segundo, Olib, se hundió frente a Hvar.

Resultados

La contienda terminó con una humillante derrota para Yugoslavia. Perdieron dos buques (tres contando el Mukos capturado), dos aviones y 22 hombres muertos. Los croatas sólo registraron nueve heridos, aunque el bombardeo de Split causó la muerte de dos marineros extranjeros de un buque mercante. Los croatas consideraron el bombardeo un crimen de guerra.

El episodio evidenció la mala organización y la falta de coordinación con la fuerza aérea yugoslava, que no logró identificar ni destruir los objetivos enemigos. En contraste, la artillería “antigua” croata logró detener a un adversario naval superior.

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