La civilización india es una de las más antiguas del planeta; evidencias arqueológicas indican que sus raíces podrían remontarse a hace unos 75 000 años.
Su surgimiento tuvo lugar a lo largo del río Indo, habitado inicialmente por cazadores, recolectores y nómadas. Con el tiempo, estos grupos se organizaron en aldeas alrededor del 5000 a.C., dando origen a la llamada cultura del Valle del Indo.
De allí partieron los pueblos que, entre el 4000 y el 1000 a.C., se expandieron por Europa y Asia, conocidos como los indo‑europeos.
Características de la India Antigua

En esta época florecieron dos grandes ciudades, Mohenjo‑Daro y Harappa, que nos permiten comprender la organización social de la India antigua.
Los arqueólogos hallaron en ellas una metrópolis de aproximadamente 80 000 habitantes, construida con ladrillos cocidos. Destacan la planificación simétrica de sus calles, así como sistemas de abastecimiento de agua y alcantarillado.
Sin embargo, la mayoría de la población vivía en áreas rurales, y la agricultura constituía la base de la economía. Se cultivaban melones, guisantes y trigo, entre otros productos.
Sociedad en la India Antigua
En ese período la sociedad mostraba rasgos de igualdad: los edificios eran similares y había escasas reservas de armas, lo que sugiere una baja preocupación por la conquista y la defensa.
La civilización del Valle del Indo desapareció alrededor del 1500 a.C. y aún no se ha llegado a una conclusión definitiva sobre sus causas. Entre las teorías más aceptadas se encuentran un gran terremoto que habría destruido ciudades enteras y forzado el desplazamiento de la población, así como la posibilidad de invasiones de pueblos vecinos.
Periodo Védico
Alrededor del 1500 a.C. la región fue ocupada por los indo‑europeos, procedentes de las áreas del mar Negro y del mar Caspio, marcando el inicio del Periodo Védico.
El idioma que hablaban era precursor del sánscrito; su testimonio se conserva en los Vedas, una colección de himnos y textos sagrados compilados entre el 1500 y el 900 a.C.
Los Vedas resumen las enseñanzas del hinduismo y se dividen en cuatro colecciones: Rigveda, Yajurveda, Samaveda y Atharvaveda.
Además del impacto lingüístico, la llegada de estos pueblos introdujo nuevas costumbres, creencias y una organización social basada en el sistema de castas, que asignaba a cada individuo una posición fija según su nacimiento.
Religiones de la India Antigua

Durante este periodo se consolidaron dos religiones que marcarían profundamente la cultura india: el hinduismo y el budismo.
Hinduismo
El hinduismo es una religión politeísta que sostiene la existencia de un orden universal preestablecido para todos los seres humanos. Sus seguidores creen que la felicidad se alcanza aceptando el destino que los dioses han asignado a cada criatura.
Según datos del Ministerio del Interior de la India, en 2001 el 80 % de la población se declaraba hindú.
Budismo
El budismo se basa en las enseñanzas de Siddhartha Gautama, conocido como el Buda. Su doctrina principal afirma que el sufrimiento nace del deseo y que, al eliminarlo, se alcanza la liberación.
En 2001, aproximadamente 8 millones de indios —según datos del Ministerio del Interior— se identificaban como budistas.
Invasiones Extranjeras en la India Antigua
Para el 1000 a.C. la población, compuesta por indo‑europeos y los remanentes de la civilización del Indo, había ocupado todo el territorio. Hacia mediados del siglo VI a.C., la región estaba dividida en 16 reinos.
Las primeras invasiones extranjeras se registran en 520 a.C., cuando los persas, bajo el mando de Darío I, penetraron desde el norte.
El dominio persa perduró unos 200 años, hasta la llegada de Alejandro Magno, quien invadió el sur de Asia y ocupó parte de la India.
Más artículos relacionados:
- India
- Cultura india
- Independencia de la India
- Mar Caspio
- China antigua