El Imperio Babilónico fue una de las civilizaciones más importantes del mundo antiguo. Su territorio se encontraba en la zona que hoy corresponde a Irak, entre los ríos Tigris y Eúfrates.
Se divide en dos grandes periodos y se sitúa en el sur de Mesopotamia, separados por el dominio asirio.
El Primer Imperio Babilónico duró aproximadamente de 1792 a.C. a 1750 a.C., mientras que el denominado Neo‑babilónico abarcó de 626 a.C. a 539 a.C. Su fin se selló con las conquistas de Ciro el Grande, que dio paso al Imperio Persa.
Primer Imperio Babilónico
Fundado por Hammurabi en la baja Mesopotamia, este imperio consolidó el dominio babilónico sobre la mayor parte de Ur. La dinastía amorrea llegó a su fin en el siglo XVI a.C. cuando los hititas invadieron la región, marcando la transición hacia el periodo medio babilónico.
Este periodo coincide con el declive de Sumer y el inicio del dominio asirio, caracterizado por continuas invasiones y guerras. Aun así, Babilonia se fortaleció frente a los reinos de Larsa e Isin, que perdían territorio frente a los estados del norte mesopotámico.
También se le conoce como Periodo Paleobabilónico, cuando la dinastía babilónica comenzó a imponerse. En esta fase se produce el renacimiento sumerio y el dominio asirio.
Destaca la promulgación del Código de Hammurabi, basado en la ley del talión, que establecía la famosa máxima «ojo por ojo, diente por diente», aplicando castigos proporcionales al delito.
Segundo Imperio Babilónico (Neo‑babilónico)
Inicia alrededor del 612 a.C., tras la derrota de los asirios a manos de los caldeos. Tras la muerte del rey asirio Asenatabar, el trono quedó en manos de Naboplosar, padre del célebre rey Nebucodonosor II (605‑563 a.C.).
Nebucodonosor II
Fue Nebucodonosor quien transformó Babilonia en un importante centro cultural. Durante su reinado se construyeron los legendarios Jardines Colgantes y la Torre de Babel, mencionados en el Antiguo Testamento.
El esplendor arquitectónico fue una obsesión constante de Nebucodonosor. Tras su muerte, el Segundo Imperio Babilónico entró en declive.
Economía del Imperio Babilónico
Inicialmente la economía se basaba en la agricultura. A partir del reinado de Nebucodonosor, la construcción y otras obras públicas se convirtieron en una fuente importante de ingresos para la población, que recibía compensación por su trabajo.
Además de la agricultura y la arquitectura, la producción de lino y la industria textil, basada en la lana de oveja y cabra, constituían pilares económicos de Babilonia.
Imperio Persa
El Imperio Persa, fundado por Ciro el Grande entre 550 a.C. y 330 a.C., se estableció en la región que hoy conocemos como Irán y llegó a ser el mayor imperio de la historia antigua, extendiéndose desde los Balcanes hasta el este de Europa.
Este imperio es recordado como un modelo de administración, a diferencia de las polis griegas, y estuvo compuesto por pueblos nómadas que, una vez asentados en Persia, desarrollaron un poder militar significativo.
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