Historia antigua

El Holocausto: qué fue y cómo ocurrió

El Holocausto fue el genocidio sistemático de aproximadamente seis millones de judíos en campos de concentración y exterminio controlados por la Alemania nazi. Este hecho histórico fue planeado por el régimen de Adolf Hitler durante la Segunda Guerra Mundial (1939‑1945).

Los discursos antisemitas del Tercer Reich, encabezado por Hitler, impulsaron políticas eugenésicas que buscaban eliminar a los grupos considerados “indeseables”. Además de los judíos, fueron perseguidos y asesinados negros, testigos de Jehová, gitanos, opositores políticos y personas con discapacidad.

¿Cuáles fueron las causas del Holocausto?

Los factores principales que condujeron al exterminio de los judíos fueron:

  • El ascenso al poder de Hitler;
  • La ideología nazi;
  • El antisemitismo institucionalizado.

El ascenso de Hitler

En 1933, Adolf Hitler, líder del Partido Nacional Socialista Alemán (NSDAP), fue nombrado canciller de Alemania. Con la creciente representación nazi en el parlamento, el régimen obtuvo la autoridad necesaria para implementar su proyecto de gobierno.

Hitler, dotado de una gran capacidad oratoria, logró atraer a amplias masas a sus ideas extremistas.

Se promulgaron leyes que segregaban y perseguían a la población judía. En 1935, los Leyes de Núremberg establecieron la exclusión de los judíos de la vida pública, prohibiendo, entre otras cosas:

  • El acceso a hospitales;
  • La presentación de exámenes doctorales en universidades;
  • Ser considerados ciudadanos alemanes;
  • Trabajar en cualquier organismo del Estado.

Ideología nazi

La ideología nazi se sustentaba en la eugenia, una doctrina que pretendía “purificar” la raza alemana. Los nazis se consideraban descendientes directos de los arios, una supuesta raza superior, y describían a los alemanes como la “raza dominante”.

Esta visión llevó a la prohibición del matrimonio mixto entre alemanes y judíos, y a la implementación de políticas que buscaban modificar la composición genética de la población.

En su libro Mein Kampf (1925), escrito en prisión, Hitler se refiere a los alemanes como la “mejor especie de la humanidad”. El texto se convirtió en una obra doctrinal del nazismo.

Antisemitismo

El antisemitismo, odio sistemático contra los judíos, se difundió a través de leyes, decretos y una intensa propaganda estatal. Hitler nombró a Joseph Goebbels como ministro de Propaganda, quien fabricó campañas que presentaban a los judíos como conspiradores peligrosos y enemigos del pueblo alemán.

Los carteles y discursos vinculaban a los judíos con el comunismo y el anarquismo, alimentando el odio popular.

Campos de concentración y exterminio: ¿qué hacían los nazis con los judíos?

Los campos de concentración servían para encarcelar a quienes el régimen consideraba una amenaza. Los campos de exterminio, por su parte, estaban diseñados para la muerte masiva.

En 1942, durante la Conferencia de Wannsee, los nazis formalizaron la “solución final”, un plan sistemático para aniquilar a los judíos.

Ya existían campos como Dachau y Buchenwald, donde se recluían opositores políticos, judíos y enfermos mentales. Posteriormente, se construyeron campos de exterminio —Auschwitz‑Birkenau, Treblinka, Sobibor, entre otros— para el asesinato industrial.

¿Cómo se desarrolló el Holocausto?

Se estima que ocho millones de judíos vivían en Europa antes de la guerra. La mayor comunidad, alrededor de 3 millones, estaba en Polonia, seguida por Rumanía (800 000) y Hungría (400 000). Por ello, la mayoría de los campos de exterminio se establecieron en territorio polaco.

Los judíos fueron deportados desde toda Europa ocupada y, a su llegada, se les engañaba diciendo que trabajarían para la economía de guerra. Muchos fueron forzados a trabajar como mano de obra esclava en empresas como Bayer, BMW y Telefunken.

En la entrada de los campos, los médicos separaban a los prisioneros: ancianos, enfermos y niños eran enviados directamente a las cámaras de gas, marcadas como “duchas” o “desinfección”. Los cuerpos eran incinerados en crematorios.

El doctor Josef Mengele, conocido como el “Ángel de la Muerte”, realizó experimentos inhumanos en Auschwitz; escapó a Brasil, donde murió en 1986.

En su apogeo, Auschwitz exterminaba alrededor de 6 000 personas al día, ya sea en cámaras de gas o por inanición.

Otros campos como Treblinka (Polonia), Dachau y Buchenwald (Alemania) forman parte del vasto entramado de horror nazi.

Los prisioneros también fueron utilizados en experimentos farmacológicos patrocinados por laboratorios como Bayer, que pagaban 170 marcos por cada sujeto antes de matarlos.

Al final de la guerra, se contabilizó la muerte de aproximadamente seis millones de judíos, 300 000 gitanos, cientos de miles de prisioneros soviéticos, comunistas, socialistas y pacifistas religiosos.

Fin del Holocausto

Con la ofensiva aliada en 1945, los campos fueron liberados. El 27 de enero de 1945, tropas soviéticas fueron las primeras en llegar a Auschwitz, liberando a los sobrevivientes.

El ejército británico liberó a 60 000 prisioneros en Neuengamme y Bergen‑Belsen; los estadounidenses liberaron más de 20 000 en Buchenwald. En el campo de Majdanek, en Polonia, se incendiaron los edificios para ocultar pruebas del genocidio.

Solo tras la liberación de los prisioneros el mundo tomó consciencia de la magnitud de los crímenes nazis. El 27 de enero se conmemora como el “Día Internacional de Conmemoración del Holocausto”.

Conoce la historia de Ana Frank, una de las víctimas más emblemáticas del Holocausto.

Referencias bibliográficas

Neves, Priscilla Piccolo. El Holocausto judío. São Luís, 2018.


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