Historia antigua

Ernst Riediger von Stareberg: el héroe que salvó Viena del asedio otomano

Ernst Riediger von Stareberg: el héroe que salvó Viena del asedio otomano

Orígenes y primeros años

Ernst Riediger von Stareberg nació en 1638 en Graz, Estiria, en el seno de una familia militar. Su primo Guido era uno de los mejores generales de los Habsburgo. Desde joven combatió contra franceses y otomanos bajo el mando del gran general Raimondo Montecucoli, donde aprendió el arte de la guerra.

Nombramiento como comandante de Viena

En 1680 fue designado comandante militar de Viena. Tres años después, el gran visir Kara Mustafa reunió un ejército de 200.000 hombres y se presentó ante la capital austríaca.

El asedio de 1683

Stareberg disponía de menos de 15.000 soldados y reclutó a unos 9.000 voluntarios entre la población. Rechazó rotundamente la propuesta de rendición y, el 14 de julio de 1683, comenzó el asedio. Ordenó la demolición de los edificios fuera de las murallas y la tala de los árboles para impedir coberturas al enemigo. Además reforzó los muros con troncos enterrados, lo que retrasó los intentos otomanos de minar las defensas durante tres semanas cruciales, ganando tiempo para la llegada de refuerzos cristianos.

Defensa interior y resistencia

A pesar de la escasez de alimentos, la ciudad se mantuvo firme. Los turcos intentaron romper las murallas con explosivos, pero los defensores, liderados por Stareberg, respondieron con fuego y contraataques. Cuando el enemigo logró tomar parte de la fortificación el 8 de septiembre, Stareberg ordenó la construcción de nuevas barreras internas y siguió motivando a sus tropas día tras día.

La llegada de la coalición cristiana

Las hogueras encendidas en el monte Kahlenberg avisaron a los sitiados de que la fuerza liberadora había llegado. El 12 de septiembre, un ejército de unos 80.000 soldados austríacos, alemanes y polacos atacó a los otomanos, que fueron derrotados. Stareberg salió de la ciudad con sus tropas, aumentando la confusión entre los invasores.

Reconocimientos y últimos años

Por su heroica defensa, fue ascendido a mariscal. Participó en la contraofensiva austríaca, resultando gravemente herido durante el asedio de Buda en 1686, y se retiró. En 1691 fue nombrado presidente del Consejo Imperial de Guerra (ministro de Defensa) y se encargó de reorganizar el ejército de los Habsburgo. Murió en 1701, a los 62 años, cuando estalló la Guerra de Sucesión Española.

Legado

Stareberg sigue siendo recordado en su tierra natal como el salvador de Viena y, según la tradición, de la cultura europea frente al supuesto obscurantismo otomano. El curso de la historia habría sido muy distinto si los turcos hubieran conquistado la ciudad.