Tras la llegada de los conquistadores españoles, la población maya sufrió una devastadora epidemia que acabó con aproximadamente el 90 % de sus miembros. Las enfermedades introducidas por los europeos fueron las principales responsables de esta catástrofe.
- Viruela: altamente contagiosa y mortal, se propagó rápidamente entre comunidades sin inmunidad.
- Sarampión: provocó fiebre alta, erupciones cutáneas y complicaciones graves, especialmente en niños.
- Peste bubónica: conocida por sus bubones dolorosos y una alta tasa de mortalidad.
- Fiebre tifoidea: causada por bacterias transmitidas a través de agua y alimentos contaminados.
Estas enfermedades, desconocidas para los mayas, se propagaron sin control, dejando una huella profunda en la demografía y la cultura de la región.