En la antigua Grecia se debatían dos grandes concepciones acerca de la materia:
Atomismo
Propuesta por Demócrito y su maestro Leucipo, sostiene que todo está formado por partículas diminutas e indivisibles llamadas átomos. Se consideraba que los átomos eran eternos, indestructibles y que podían presentar distintas formas y tamaños.
Hilemorfismo
Formulada por Aristóteles, afirma que la materia está compuesta por dos principios fundamentales: la materia (hýlē) y la forma (morphḗ). La materia es pasiva y sin forma, mientras que la forma es activa y confiere a la materia sus propiedades específicas.