El sistema de derechos de cabeza era una forma para que los colonos adquirieran tierras en las colonias. Bajo este sistema, cada persona que pagaba su propio pasaje a las colonias o pagaba el pasaje de otros tenía derecho a una determinada cantidad de tierra. La cantidad de tierra variaba según la colonia, pero normalmente oscilaba entre 50 y 100 acres.
Servicio por contrato:
La servidumbre por contrato era un sistema en el que las personas aceptaban trabajar durante un determinado número de años a cambio de su paso a las colonias. Los sirvientes contratados eran típicamente hombres jóvenes y solteros que no tenían dinero para pagar su propio pasaje.
Firmarían un contrato con un patrocinador que pagaría su pasaje y les proporcionaría comida, ropa y alojamiento. A cambio, el sirviente contratado trabajaría para el patrocinador durante un período de tiempo, que normalmente oscilaba entre cuatro y siete años.
Libertad religiosa:
Gran Bretaña concedió libertad religiosa a los colonos. Este fue un gran incentivo para que muchas personas se mudaran a las colonias, ya que podían practicar su religión sin temor a ser perseguidos.
Gobierno representativo:
A los colonos se les concedió un gobierno representativo, lo que significaba que tenían voz y voto en cómo eran gobernados. Eligieron representantes para las asambleas coloniales, que aprobaron leyes y tomaron decisiones en nombre de los colonos.
Derecho común:
En las colonias se utilizó el sistema jurídico británico, conocido como derecho consuetudinario. Este sistema se basó en precedentes y proporcionó un marco para resolver disputas legales.
Éstas son sólo algunas de las muchas cosas que Gran Bretaña dio a los colonos. Estos factores ayudaron a dar forma al desarrollo de Estados Unidos y sus instituciones.