Historia antigua

Descubren nuevas especies de humanos antiguos en Filipinas

Un nuevo hallazgo amplía la complejidad de la evolución humana. Un ramal desconocido del árbol filogenético de los homínidos fue descubierto en la cueva Callao, en la isla de Luzón, la más grande de Filipinas.

El 10 de abril de 2019, Florent Détroit, del Museo Nacional de Historia Natural de París, informó en Nature la identificación de los restos fósiles de Homo luzonensis.

Descubren nuevas especies de humanos antiguos en Filipinas

El primer fósil, un tercer metatarsiano fechado en 67.000 años, se había encontrado en 2007, pero en aquel momento los investigadores no pudieron asignarlo a ninguna especie y lo describieron provisionalmente como un hueso del pie de un Homo sapiens diminuto.

Más fósiles, una nueva especie

En la misma cueva se descubrieron otros restos: 7 dientes, 2 fragmentos de mano, 3 fragmentos de pie y un fragmento de fémur pertenecientes a dos adultos y a un individuo más pequeño. Estos hallazgos convencieron a Détroit y su equipo de definir una especie nueva que habitó la zona entre 67.000 y 50.000 años atrás.

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Un mosaico anatómico sin precedentes

Los rasgos de Homo luzonensis forman un verdadero mosaico: la morfología dental se asemeja a la de Homo erectus, pero los molares son sorprendentemente pequeños y la forma de las coronas y el número de cúspides acercan a esta especie a Homo sapiens. La relación dimensional entre premolares y molares recuerda a los parántropos, un género africano que vivió hace más de un millón de años. Además, la estructura ósea del pie y de la mano guarda similitudes con los australopitecos, ancestros que datan de hace más de 2 millones de años.

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Al igual que otros homínidos, los dedos de la mano y los pies de Homo luzonensis son curvos, lo que indica una adaptación para trepar y agarrar ramas. Con los pocos fósiles disponibles, Détroit estimó una estatura de 150 cm en los machos y 140 cm en las hembras, comparable a la de poblaciones humanas actuales que habitan la misma región.

Paralelismos con Homo floresiensis

El tamaño de Homo luzonensis recuerda al de Homo floresiensis, descubierto en la isla indonesia de Flores y datado entre 100.000 y 60.000 años. Ambas especies del Pleistoceno tardío (126 000‑11 700 años) presentan una dentadura que se ajusta al género Homo, aunque conservan rasgos de manos y pies típicos de Australopithecus.

¿Un origen compartido?

El mosaico morfológico reaviva el debate sobre su ascendencia. Algunas hipótesis sugieren que Homo floresiensis sería una forma enanizada de Homo erectus adaptada a la vida insular, un fenómeno bien documentado en mamíferos (elefantes enanos de Sicilia, ciervos enanos de Creta).

Otra teoría, menos aceptada, planteaba que los restos de Flores correspondían a humanos con microcefalia; sin embargo, el volumen craneal de Homo floresiensis (≈ 417 cm³) y la morfología del cráneo no respaldan una enfermedad patológica sostenida durante decenas de mil años.

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Algunos antropólogos proponen una fase “Out of Africa 0”, en la que homínidos anteriores a Homo erectus —posiblemente cercanos a los australopitecos o a los primeros Homo— emigraron a Eurasia y dieron origen a linajes como Homo floresiensis y Homo luzonensis.

En cualquier caso, está claro que hasta hace pocos miles de años coexistieron varias especies de homínidos en Eurasia: Homo neanderthalensis, Homo floresiensis, Homo luzonensis y Homo sapiens. Nuestros ancestros compartieron territorio y, en algunos casos, se cruzaron con estos parientes lejanos.