La vestimenta de los médicos durante la Edad Media (siglos V al XV) variaba según su rango, la región y la época, pero ciertos elementos eran habituales.
1. Túnicas largas
Los médicos solían llevar túnicas sueltas y largas, símbolo de autoridad intelectual. Se confeccionaban en lana, lino o seda y podían llegar hasta los tobillos o más.
2. Capuchas
Las capuchas formaban parte del atuendo y podían estar cosidas a la túnica o ser piezas independientes. Proporcionaban calor y, en ocasiones, cubrían parcialmente la cara al atender a pacientes contagiosos.
3. Sombreros y gorras
Además de las capuchas, se utilizaban diversos sombreros o gorras, desde modelos simples sin ala hasta versiones más elaboradas con adornos.
4. Camisas de lino
Debajo de la túnica se llevaba una camisa de lino, cómoda y modesta, generalmente hasta la rodilla y con mangas largas.
5. Cinturones y bolsas
Los médicos llevaban cinturones o fajines a la cintura; en ellos colgaban bolsas para guardar instrumentos, hierbas y otros materiales necesarios.
6. Calzado
El calzado habitual era de cuero, como botas o zapatos, adaptados al terreno y al clima.
7. Guantes
En situaciones de riesgo, como el examen de pacientes infecciosos, podían usar guantes para protegerse.
8. Capa o manto
En climas fríos o durante viajes, se añadía una capa o manto para protegerse del frío y de la intemperie.
Es importante señalar que no existía un uniforme único; la vestimenta podía variar considerablemente según la zona geográfica y la posición social del médico.