Durante el siglo XVII, bajo la influencia del Renacimiento tardío y el Barroco, el ocio reflejaba la posición social y las costumbres culturales de la época. A continuación se describen las principales formas de entretenimiento.
1. Teatro
Los teatros públicos se multiplicaron en las ciudades y ofrecían compañías profesionales. Se representaban comedias, tragedias, dramas históricos y misterios religiosos. Obras de William Shakespeare, aunque inglesas, eran muy conocidas y admiradas.
2. Música
La música era tanto vocal como instrumental. Las cortes aristocráticas mantenían capillas y ensembles con cuerdas, vientos y percusión. Los géneros más populares incluían madrigales, motetes y suites instrumentales.
3. Baile
El baile era esencial en los encuentros sociales. En la alta sociedad predominaban danzas cortesanas como la pavana y el galliardo, mientras que la población rural disfrutaba de bailes campestres y folclóricos.
4. Festivales y carnavales
Los carnavales y fiestas locales reunían a toda la comunidad. Incluían procesiones teatrales, música, bailes y trajes coloridos con máscaras.
5. Masques
Los masques, lujosos espectáculos cortesanos, combinaban danza, música, poesía y actuación, a menudo con temáticas alegóricas o mitológicas.
6. Títeres
Los espectáculos de marionetas y sombras entretenían a niños y adultos, presentando historias cómicas o moralejas.
7. Tabernas y posadas
Estos establecimientos eran puntos de encuentro donde se escuchaba música en vivo, se bailaba y se contaban relatos.
8. Juegos de azar
Cartas y dados eran habituales en casas de juego y en reuniones sociales de distintas clases.
9. Esgrima
La esgrima se practicaba como ejercicio físico y como demostración de caballería entre nobles.
10. Actividades al aire libre
Caza, tiro con arco, equitación y pesca eran populares entre la aristocracia, simbolizando destreza y estatus.
11. Ferias y mercados
Además del comercio, las ferias ofrecían actuaciones de malabaristas, acróbatas y domadores de animales.
12. Festines cortesanos
Los torneos, justas y banquetes fastuosos constituían el entretenimiento de la nobleza y la realeza.
13. Lectura
Leer era un pasatiempo de la élite alfabetizada; novelas, poesía y tratados filosóficos eran los géneros preferidos.
En resumen, el ocio del siglo XVII estaba mayormente reservado a las clases acomodadas; su acceso dependía del rango social, la ubicación geográfica y la situación económica.