El colapso de la civilización maya no se debió a una única causa, sino a una combinación de factores ambientales, sociales y políticos que se desarrollaron durante varios siglos.
Factores principales
Sequías prolongadas
En los siglos VIII y IX, la región maya sufrió sequías severas que provocaron fallas de cosecha y hambrunas generalizadas.
Conflictos bélicos
Las guerras entre ciudades-estado mayas y las incursiones de grupos externos debilitaron las estructuras políticas y provocaron desplazamientos masivos.
Enfermedades epidémicas
Enfermedades como la viruela y el sarampión, introducidas tras contactos externos, diezmaron a la población.
Sobrepoblación y presión sobre recursos
El crecimiento demográfico superó la capacidad de los recursos locales, generando degradación ambiental y tensiones sociales.
Deforestación y erosión del suelo
La práctica agrícola de tala y quema agotó los bosques, incrementó la erosión y redujo la fertilidad del suelo.
Estos factores actuaron de forma interrelacionada, provocando un proceso gradual de declive que culminó en el abandono de muchos centros ceremoniales. Otros elementos, como cambios climáticos a largo plazo y crisis económicas, también pudieron contribuir al colapso.