Introducción
Elizabeth "Betsy" Revere (c. agosto de 1732 – 11 de febrero de 1818) fue una figura destacada de la familia Revere en Boston durante la Revolución Americana. Hija del orfebre Apollos Rivoire y esposa del famoso silversmith Paul Revere, es recordada principalmente por su vínculo con el legendario recorrido nocturno de su marido para advertir a la milicia colonial del avance británico en Lexington y Concord, abril de 1775.
Vida familiar y primeros años
El 14 de abril de 1757, Betsy contrajo matrimonio con Paul Revere en la First Church of Boston. La pareja estableció su hogar en North Square y tuvo diez hijos: ocho varones y dos mujeres, de los cuales cinco fallecieron antes de alcanzar la edad adulta.
Durante el asedio a Boston, Betsy confeccionó banderas para el Castillo William, la primera nave naval del estado, y para el Regimiento de Artillería del coronel Proctor.
Participación en la revolución
En febrero de 1775, un incendio dañó la casa de los Revere, obligándolos a refugiarse temporalmente en Reading. Poco antes de la Batalla de Lexington y Concord, Betsy se trasladó a Reading con su hijo menor, Joe Warren Revere. Se cree que se reunió con Paul para intercambiar información sobre los movimientos de tropas. Esa misma noche, Paul inició su famosa “carrera nocturna” para alertar a Samuel Adams y John Hancock del avance británico; algunos historiadores sostienen que Betsy, alojada en la ruta que los soldados recorrerían, formó parte de la red de mensajeros que difundió la advertencia.
Legado artístico
Betsy también destacó como artista. El State House de Boston exhibe tres de sus acuarelas, las únicas pinturas de un artista del siglo XVIII que cuelgan en sus paredes.
Últimos años y epitafio
Al fallecer en 1818, fue enterrada en el cementerio Granary Burying Ground de Boston. Su lápida lleva el siguiente elogio:
“En memoria de la Sra. Elizabeth Revere, esposa del difunto Paul Revere, Esq., fallecida el 11 de febrero de 1818, 86 años. Fue dotada por la naturaleza de una comprensión superior, y sus múltiples logros la convirtieron en una compañera muy amable; su vida fue una constante muestra de afecto conyugal, ternura maternal y todas las virtudes femeninas.”