Diques y terraplenes
Los sumerios construían diques de tierra a lo largo de las riberas. Estos terraplenes se reforzaban con piedras o cañas, lo que les permitía contener el desbordamiento del río y mantener un nivel de agua estable para la agricultura.
Canales de desvío
Se excavaban canales de desviación que conducían el exceso de agua hacia lagos, pantanos o áreas de cultivo. Al alejar el caudal de los asentamientos, reducían el riesgo de inundaciones devastadoras y protegían cosechas y ganado.
Presas y embalses
En algunos lugares se erigían presas de piedra, barro y cañas. Además de regular el flujo del río, almacenaban agua para la temporada seca y controlaban su liberación durante las crecidas. Los embalses también ayudaban a prevenir la erosión y la sedimentación.
Almacenamiento de agua y sistemas de riego
Los sumerios desarrollaron una red de canales que transportaban el agua de ríos y embalses a los campos agrícolas, permitiendo una irrigación eficiente y la expansión de la producción. Cisternas y reservorios recogían aguas de lluvia y de inundación para su uso posterior.
Terrazas y drenaje
En zonas inclinadas se practicaban terrazas agrícolas, creando bancadas escalonadas que frenaban la velocidad del agua y evitaban la pérdida de suelo. Asimismo, se construían sistemas de drenaje que evacuaban el exceso de agua fuera de los cultivos.
Cooperación comunitaria
El control de inundaciones era una tarea colectiva. La construcción y el mantenimiento de diques, canales, presas y drenajes requerían la coordinación y el trabajo de toda la comunidad. Gracias a este esfuerzo conjunto, los sumerios lograron gestionar sus recursos hídricos y mitigar los efectos de las crecidas.