Los vasallos desempeñaban diversas labores en la sociedad feudal, y cada una requería un conjunto específico de instrumentos. A continuación, se presentan las herramientas más habituales según su actividad principal.
Trabajo agrícola
Arados y azadas: esenciales para arar la tierra y desmalezar los campos.
Azadones y hoces: se utilizaban para sembrar, cavar y cosechar los cultivos.
Horcas y rasquetas: útiles para mover el grano y separar la paja.
Ganadería
Arneses y sillas de montar: para controlar y guiar al ganado y a los caballos.
Bridas y fustas: empleadas en la doma y el manejo de los animales.
Tijeras y cuchillos de desollado: indispensables para el cuidado y el procesamiento de la carne.
Construcción
Martillos y cinceles: para tallar madera y piedra.
Serruchos y sierras de mano: para cortar vigas y tablones.
Clavos y alambres: para ensamblar estructuras y reparar edificaciones.
Industria textil
Ruedas de hilar: para transformar la fibra en hilo.
Telar de mano: para tejer telas y mantas.
Agujas y alfileres: para coser y remendar prendas.
Cocina
Ollas y cazuelas: para hervir y guisar alimentos.
Sartenes y planchas: para freír y asar.
Cuchillos y cucharas de madera: para cortar, mezclar y servir los platos.
La variedad de herramientas utilizadas dependía del oficio y las tareas que cada vasallo debía cumplir en su vida diaria.