Origen del caballo en las Américas
Los primeros caballos que pisaron el continente americano fueron introducidos por los conquistadores españoles a mediados del siglo XVI. Antes de la llegada de los europeos, el continente no contaba con caballos.
Estos animales fueron transportados en barcos desde España y, tras ser liberados o escaparse, se adaptaron rápidamente a las extensas llanuras, convirtiéndose en un recurso esencial para las culturas nativas.