Los colonos de Connecticut aprovechaban la riqueza de su entorno para sostenerse económicamente. Sus principales actividades eran:
Agricultura
El suelo fértil del territorio era ideal para el cultivo. Plantaban maíz, trigo, centeno, avena, cebada y lino, y criaban ganado como vacas, cerdos y ovejas.
Pesca
El río Connecticut y la bahía de Long Island ofrecían abundantes recursos pesqueros. Capturaban bacalao, lubina, platija y caballa, además de mariscos como almejas, ostras y langostas.
Construcción naval
Los extensos bosques proporcionaban la madera necesaria para la construcción de embarcaciones. Los colonos fabricaban barcos mercantes, barcos de pesca y naves de guerra.
Comercio
Intercambiaban sus productos con otras colonias, Inglaterra y las Indias Occidentales. Exportaban alimentos, pescado y madera, e importaban bienes manufacturados como ropa, herramientas y artículos para el hogar.
Manufactura
También desarrollaron actividades artesanales: producían textiles, muebles, productos de hierro y artículos de cuero.