Formas de pago a los posaderos en la América colonial
En la América colonial los posaderos recibían su remuneración de diversas maneras, según la costumbre del viajero y la disponibilidad del establecimiento.
Efectivo: Era la forma más habitual. Los viajeros que cruzaban la zona pagaban al llegar a la posada.
Crédito: Los posaderos a menudo concedían crédito a clientes habituales, quienes saldaban la cuenta en una visita posterior.
Trueque: En ocasiones se aceptaban bienes o servicios a cambio de habitación y comida. Pueden ser alimentos, bebidas, leña, o incluso trabajo agrícola.
Tarifa diaria (per diems): Algunos establecían una cuota fija por día, que el huésped pagaba al momento del registro o al partir.
Propinas: Los huéspedes solían dejar gratificaciones, ya sea en efectivo o mediante pequeños obsequios.
El ingreso de un posadero variaba según factores como la ubicación de la posada, su tamaño y la cantidad de viajeros que atraía. En general, estos negocios podían proporcionar un sustento cómodo para sus dueños.