Entre los siglos XIII y XIV, el Imperio mongol se expandió desde las estepas de Asia Central hasta los límites de Europa del Este, creando uno de los imperios más extensos de la historia.
Principales conquistas
Asia Central
Los mongoles sometieron a numerosas tribus nómadas, entre ellas a los uigures, kazajos y kirguises, controlando vastas extensiones de estepa.
China
Derrotó a la dinastía Song y fundó la dinastía Yuan, gobernando China casi un siglo, de 1271 a 1368.
Persia
Conquistó la región persa —actual Irán, Irak y Afganistán— y derrotó al Imperio de Jorjania, entre otras dinastías locales.
Rusia
Invadió la Rus de Kiev y estableció la Horda de Oro, que dominó gran parte del territorio ruso durante más de dos siglos.
Europa del Este
Sus campañas llegaron a Polonia, Hungría y los Balcanes, provocando destrucción generalizada y obligando a los reinos europeos a pagar tributos o someterse.
Oriente Próximo
Capturó Bagdad, derrocó al Califato Abbasí y, brevemente, controló partes de Siria y Anatolia.
Corea
Conquistó la península coreana y mantuvo a la dinastía Goryeo como estado tributario.
Las conquistas mongolas se caracterizaron por su brutalidad y eficiencia. Utilizaron tácticas militares superiores, como cargas de caballería rápidas, armas de asedio avanzadas y estrategias de cerco que les permitieron rodear y derrotar a sus enemigos con gran efectividad.